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El empoderamiento económico es para todas las personas: tres conclusiones del Foro de la ONU sobre Empresas y Derechos Humanos 

Summary:

La inclusión económica es un principio fundamental que puede acercarnos a esos objetivos. Desde 2012, las Naciones Unidas han brindado un espacio para que gobiernos, organizaciones internacionales, Leer másempresas, sociedad civil, sindicatos, comunidades, personas abogadas y la academia se reúnan y discutan cómo lograrlo: el Foro de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos. Read less

Sin importar nuestros caminos de vida, la mayoría de las personas buscamos cosas similares: acceder a oportunidades para construir vidas estables para nosotres y nuestras familias, y la posibilidad de participar plenamente en nuestras comunidades. 

La inclusión económica es un principio fundamental que puede acercarnos a esos objetivos. Desde 2012, las Naciones Unidas han brindado un espacio para que gobiernos, organizaciones internacionales, empresas, sociedad civil, sindicatos, comunidades, personas abogadas y la academia se reúnan y discutan cómo lograrlo: el Foro de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos.

La 14ª edición del Foro acaba de concluir en Ginebra, Suiza, y las voces LGBTI estuvieron presentes como nunca antes. Y con razón: vivimos un momento en que gobiernos reaccionarios deciden instrumentalizar su deber de no discriminación contra comunidades que históricamente han marginado. 

Pero en nuestro camino hacia la prosperidad compartida, sabemos mejor que nadie que, ocupando un lugar en la mesa, las personas LGBTI seguimos sumándonos a los movimientos de sociedad civil y a quienes abogan por la igualdad —un valor que nos guía y que, como bien saben quienes estudian estos temas, también genera mejores resultados económicos. 

ILGA Mundo —con la coordinación de su especialista en mecanismos de ONU, Guillermo Ricalde— logró llevar activistas de Kenia, Filipinas y Nepal para participar en el Foro. También reunimos a representantes del sector empresarial, sindicatos y personas expertas en derechos humanos en dos eventos paralelos, y nuestro trabajo y datos fueron citados repetidamente a lo largo del Foro. 

Aquí presentamos nuestras tres principales conclusiones del Foro de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos de este año. 

Panellists of the Opening Session of the Forum pose on thethe stage of the Assembly Hall at the Palais de Nations in Geneva, Switzerland.

Las personas panelistas de la sesión de apertura del Foro posan en el escenario del Salón de la Asamblea en el Palacio de las Naciones en Ginebra, Suiza.

El mensaje político del Foro: “La discriminación debe terminar”

Los movimientos por la justicia racial, la igualdad de género y los derechos de las personas con discapacidad han inspirado prácticas empresariales inclusivas y leyes, políticas e iniciativas contra la discriminación en muchos lugares del mundo. 

Gracias a estos avances, todas las personas —incluidas mujeres, personas LGBTI, personas con discapacidad y personas racializadas— han podido acceder a espacios laborales más inclusivos, accesibles, diversos y representativos. 

Al dedicar la sesión inaugural del Foro a iniciativas de diversidad, equidad e inclusión (DEI), e incorporar voces indígenas y LGBTI en la plenaria de cierre, el Grupo de Trabajo de la ONU sobre Empresas y Derechos Humanos envió un mensaje claro: invitar a los Estados y a todas las instituciones a reafirmar su compromiso con los principios antidiscriminación que sustentan los Principios Rectores de la ONU sobre Empresas y Derechos Humanos en la vida cotidiana de millones de personas en todo el mundo. 

“Una de nuestras estrategias más efectivas ha sido documentar casos reales de discriminación en el trabajo y traducirlos en recomendaciones de política pública, porque los datos basados en experiencias vividas son difíciles de descartar”, dijo Toni Gee Fernández, directora ejecutiva de Mujer LGBT, durante la plenaria inaugural, al hablar de cómo las organizaciones de sociedad civil están respondiendo al retroceso actual. 

Mujer LGBT trabajó recientemente con ILGA Mundo en un informe sobre empoderamiento económico y diversidad e inclusión de personas LGBTI en el sector empresarial en Filipinas, y nos enorgullece haber apoyado la participación de su directora en un foro global tan relevante. 

“Todo lo que se ha construido durante años se está destruyendo rápidamente”, señaló Denisse Cuffré, gerente de programa en Conectando Derechos (Argentina), durante la plenaria de cierre, refiriéndose al achicamiento del espacio cívico y al uso de poblaciones feministas, LGBTI e indígenas como chivos expiatorios. “La debida diligencia lleva tiempo. Los procesos preventivos deben sentar las bases para poder dar respuestas rápidas cuando surgen contextos complejos como estos.”

Denisse Cuffré, gerente de programa en Conectando Derechos, Argentina

A pesar del retroceso, los organismos globales reconocen los temas LGBTI

Hace cincuenta años, cuando los movimientos LGBTI empezaron a conectarse a nivel internacional, los avances y la visibilidad que hoy tenemos parecían impensables. 

Y aun frente al violento retroceso que vivimos, nuestras vidas están hoy en el centro del diálogo global sobre derechos humanos, junto con otros movimientos de sociedad civil con una trayectoria más larga. 

Más allá de las sesiones de apertura y clausura, trabajamos para que las experiencias de las personas LGBTI estuvieran presentes en todo el Foro de la ONU sobre Empresas y Derechos Humanos, situándolas dentro del contexto del empoderamiento económico significativo para todas las personas. 

Junto con Open For Business, y con el copatrocinio del Grupo de Trabajo de la ONU sobre Empresas y Derechos Humanos y el Grupo de Amigos OSIG, reunimos a diplomáticos y activistas LGBTI de Filipinas y Kenia para abordar estrategias de sociedad civil y sector privado hacia una mayor inclusión económica de nuestras comunidades. 

La embajadora Francisca E. Méndez Escobar, Representante Permanente de México ante las Naciones Unidas, ofreció las palabras inaugurales, subrayando la importancia de mantener a las personas LGBTI y otras comunidades marginadas en el centro de toda conversación sobre inclusión empresarial. 

Fernanda Hopenhaym, integrante del Grupo de Trabajo de la ONU sobre Empresas y Derechos Humanos, también intervino para presentar los hallazgos clave de uno de sus informes temáticos más recientes: Proteger y respetar los derechos de las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersex en el contexto de las actividades empresariales. 

Ambassador Francisca E. Méndez Escobar, Permanent Representative of Mexico to the United Nations delivering the opening remarks at ILGA World’s side event in Room XV at the Palais de Nations in Geneva, Switzerland.

La embajadora Francisca E. Méndez Escobar, Representante Permanente de México ante las Naciones Unidas, ofrece las palabras de apertura en el evento paralelo de ILGA Mundo en la Sala XV del Palacio de las Naciones en Ginebra, Suiza.

Aportando ejemplos concretos desde sus organizaciones de base, Ishmael Bahati, director ejecutivo de PEMA Kenya, y Toni Gee Fernández, directora ejecutiva de Mujer LGBT, expusieron los retos que enfrentan sus comunidades para acceder al emprendimiento y al trabajo digno, y compartieron buenas prácticas a futuro. 

En particular, PEMA Kenya se ha centrado en la intersección entre el empoderamiento económico de comunidades de base y su resistencia ante la emergencia climática: dialogando con empleadores y propietarios de tierras, compartiendo habilidades con miembros de la comunidad y organizando actividades de gestión de residuos, iniciativas ecológicas y proyectos alimentados por energía solar. 

Una vez más, los ejemplos desde el terreno nos demuestran que todas las luchas están conectadas, ¡y que estamos en esto juntas! 

Personas LGBTI y sindicatos se unen por protecciones sociales para todas las personas

Por primera vez en el Foro, un evento paralelo analizó el rol de los sindicatos en promover la protección y el respeto de los derechos de las personas LGBTI en las actividades empresariales. 

Organizado por ILGA Mundo y el Comité de Coordinación LGBTI del Consejo Global de Sindicatos, el evento reunió a sindicatos, organizaciones de la sociedad civil y empresas. 

Las leyes laborales restrictivas, las prácticas antisindicales de empleadores y gobiernos, y la criminalización o estigmatización más amplia de las personas LGBTI siguen siendo barreras significativas para organizar y representar a trabajadores LGBTI.  Manisha Dhakal, directora ejecutiva de Blue Diamond Society (BDS), la organización pionera en derechos LGBTIQA+ en Nepal, subrayó durante su intervención que las personas LGBTI en Nepal siguen enfrentando discriminación basada en la expresión de género y en estereotipos de género. 

“Hay enormes brechas de conocimiento. Los partidos políticos y las instituciones, incluidos los sindicatos, ni siquiera conocen la terminología del espectro LGBTI ni los problemas que enfrenta la comunidad.” Jeffrey D. Boyd, director ejecutivo nacional del American Guild of Musical Artists y copresidente del Comité de Coordinación LGBTI del CGU, explicó que, si bien los sindicatos han tardado en incluir a trabajadores trans y en ampliar su enfoque hacia las comunidades LGBTI, se están logrando avances.

“El Comité LGBTI del CGU ha organizado tres capacitaciones importantes en los últimos dos años sobre el Convenio 190 para eliminar la violencia y el acoso, con un enfoque en trabajadores LGBTI. Estas se realizaron en Sudáfrica, Colombia y, hace dos semanas, en Filipinas. También hemos trabajado en negociación colectiva, garantizando que, independientemente de la ley nacional, los derechos se preserven en los convenios colectivos. Nuestra comunidad necesita todas las salvaguardias posibles.”

A group of diverse people sitting at a panel organized by ILGA World in front of the reception of building H l at the Palais de Nations in Geneva, Switzerland.

Un grupo diverso de personas participa en un panel organizado por ILGA Mundo frente a la recepción del edificio H del Palacio de las Naciones en Ginebra, Suiza.

Pero sindicatos y personas LGBTI enfrentan una batalla aún mayor en común: las restricciones a la libertad de asociación. En al menos 61 Estados miembros de la ONU existen leyes que limitan la capacidad de las organizaciones de sociedad civil que trabajan temas de diversidad sexual, de género y corporal para registrarse y operar formalmente. Los trabajadores y los sindicatos enfrentan luchas similares: este año, la Confederación Sindical Internacional reveló un fuerte aumento en las violaciones de derechos fundamentales, incluidos el acceso a la justicia, el derecho a la libertad de expresión y reunión, y el derecho a la negociación colectiva. 

Nuestras luchas se entrelazan. Los sindicatos ayudan a que trabajadores LGBTI alcen la voz, se organicen y logren cambios reales. Y cuando las personas LGBTI están protegidas en el trabajo, todas las personas ganan espacios laborales más seguros y justos.

¡Juntas fortalecemos nuestros movimientos! 

Mirando hacia adelante

Organisers and panellists of the side event pose with a banner of the Global Unions LGBTI workers in front of the reception of building H l at the Palais de Nations in Geneva, Switzerland.

Las personas organizadoras y panelistas del evento paralelo posan con una bandera de los trabajadores LGBTI de los Sindicatos Globales frente a la recepción del edificio H del Palacio de las Naciones en Ginebra, Suiza.

El 14º Foro de la ONU sobre Empresas y Derechos Humanos destacó tanto los avances logrados como el trabajo que aún queda por hacer. Casi quince años después de los Principios Rectores de la ONU sobre Empresas y Derechos Humanos, existe un amplio consenso sobre el deber de las empresas de respetar los derechos humanos. El debate ahora se centra no en si deben actuar, sino en cómo lo harán —y con qué urgencia. 

Todas las instituciones deben ir más allá de las declaraciones y adoptar medidas concretas y sistémicas para garantizar que las personas puedan ejercer sus derechos, en lugar de depender de acciones voluntarias o simbólicas de quienes detentan el poder. 

El cambio duradero dependerá de involucrar a quienes más se ven afectados —personas LGBTI, trabajadores, pueblos indígenas y todos los grupos marginados— en la toma de decisiones, la evaluación de riesgos y la creación de políticas.

La inclusión significativa y la equidad son el único camino para contrarrestar las desigualdades y construir sociedades más justas para todas las personas.