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7 recomendaciones de activistas intersex para impulsar un cambio inclusivo

Síntesis:

Al reflexionar sobre la histórica resolución del Consejo de Derechos Humanos y el trabajo que se necesitó para llegar a ella, les defensores de los derechos humanos de las personas intersex compartLeer másen las lecciones aprendidas que pueden guiar a los movimientos de justicia social que luchan por el cambio. Read less

En abril de 2024, algo verdaderamente transformador sucedió en las Naciones Unidas para les activistas intersex: el Consejo de Derechos Humanos adoptó su primera resolución específica sobre la discriminación, la violencia y las prácticas nocivas contra las personas con variaciones innatas en las características sexuales.

Llegar a este punto no ha sido fácil. La sociedad civil ha necesitado diez años de constante trabajo de incidencia para pasar de una conferencia de dos días organizada por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en 2015 al primer documento acordado internacionalmente que define lo que se entiende por el término «intersex».

Y aún así, cuando estaban cerca de este hito histórico, los activistas tuvieron que soportar conversaciones difíciles con representantes de algunos estados miembros de la ONU que les decían que sus cuerpos «no son un tema apropiado para ser tratado en el Consejo de Derechos Humanos».

Por suerte, y de la forma más apropiada, el organismo intergubernamental de derechos humanos de las Naciones Unidas pensó de otra manera.

La resolución sobre asuntos intersex

La resolución, presentada por Finlandia, Sudáfrica, Chile y Australia, y aprobada sin ningún voto en contra, alentaba a los Estados a «trabajar para hacer realidad el disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental» para las personas intersex. También solicitó a la Oficina del Alto Comisionado que preparara un informe, que se presentará en el Consejo de Derechos Humanos en septiembre de 2025, en el que se examinaran «las leyes y políticas discriminatorias, los actos de violencia y las prácticas nocivas, en todas las regiones del mundo», y se analizaran «las mejores prácticas, incluida la protección jurídica y los recursos», para las personas con variaciones innatas en las características sexuales.

El papel de la sociedad civil en la resolución intersex

Aunque no son legalmente vinculantes, las resoluciones del Consejo de Derechos Humanos se basan en las conclusiones de los mecanismos dirigidos por expertes y promueven las normas internacionales de derechos humanos. A menudo, estos avances no se producirían sin el trabajo incansable de las organizaciones de derechos humanos, que se hacen oír desde las bases hasta las Naciones Unidas.

Los Estados del Grupo Central, que presentaron la resolución intersex, elogiaron el papel de la sociedad civil y el diálogo abierto y franco que proporcionó durante todo el proceso.

«Los contactos con defensores intersex de todas las regiones fueron una parte esencial para garantizar que la resolución abordara los desafíos a los que se enfrentan las personas intersex. El Grupo Central considera que la resolución adoptada en abril de 2024 es un paso histórico para promover los derechos de las personas intersex y concienciar al mundo. El excelente resultado de la votación, sin ningún estado votando en contra de la resolución, proporciona una base sólida a nivel nacional, regional y mundial para continuar el trabajo contra la discriminación y la violencia a la que se enfrentan las personas intersex. El informe encargado por la resolución será un hito clave para profundizar aún más en la comprensión y la lucha contra las violaciones de los derechos humanos a las que están sometidas las personas intersex».

Representantes de las misiones permanentes de Finlandia, Sudáfrica, Chile y Australia ante la ONU: el Grupo Central de la resolución intersex

Un informe para mirar atrás y guiar los pasos hacia adelante

Un año después de esta resolución histórica, organizaciones de todo el mundo han publicado un nuevo informe que resume diez años de incidencia sobre los derechos humanos de las personas intersex en los espacios de las Naciones Unidas y explica los pasos a seguir.

La publicación contiene recomendaciones prácticas y ejemplos sobre cómo esta resolución puede servir de base para el trabajo de les activistas tanto a nivel nacional como en foros mundiales. Esto es especialmente relevante en un momento en que la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos está preparando la primera publicación oficial de las Naciones Unidas para abordar la situación de los derechos humanos de las personas con variaciones innatas en las características sexuales, que se presentará en septiembre de 2025.

En este informe, las organizaciones abordan cómo

  • navegar la polarización en los espacios multilaterales
  • la sociedad civil puede participar en las misiones y órganos de la ONU
  • la participación de la sociedad civil se ve obstaculizada por barreras estructurales

y hacen recomendaciones a los Estados miembros de la ONU, a los donantes y a la sociedad civil para que

  1. mejoren el diálogo y la cooperación multilaterales
  2. protejan el espacio cívico y el acceso de la sociedad civil a la ONU, incluso mediante modalidades híbridas
  3. se comprometan a una incidencia sostenida en materia de derechos humanos
  4. inviertan en estrategias para interactuar con Estados que tienen puntos de vista divergentes
  5. aumenten la financiación para las organizaciones de la sociedad civil
  6. impulsen el apoyo entre movimientos y el apoyo intersectorial
  7. promuevan modalidades híbridas de participación

Estas recomendaciones son relevantes no solo para activistas y organizaciones intersex, sino también para todos los movimientos de justicia social que continúan presionando por el cambio, especialmente en tiempos tan polarizados y polémicos.