Sentencia Caster Semenya: "Forzarla a someterse a una intervención médica para competir es un golpe devastador y humillante contra sus derechos humanos"

 

Ginebra, 4 de mayo de 2019 - El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) confirmó el reglamento de la IAAF de 2018, por el que la campeona olímpica y mundial Caster Semenya sólo podía competir contra otras mujeres si aceptaba modificar su cuerpo desde el punto de vista médico.

La sentencia también se aplica a otras corredoras con niveles de testosterona naturalmente altos que compiten en carreras de pista desde los 400 metros hasta la milla.

"El Panel consideró que el Reglamento del DSD es discriminatorio", dice la sentencia, "pero la mayoría del Panel consideró que (...) dicha discriminación es un medio necesario, razonable y proporcionado para lograr el objetivo de la IAAF de preservar la integridad del atletismo femenino en los Eventos Restringidos".

La decisión de discriminar a Caster Semenya alegando que era necesario no sólo es extremadamente decepcionante, sino también muy peligrosa. Caster Semenya es una mujer fuerte, sana, atlética y negra. Nacida y criada como mujer, nunca ha tomado sustancias que mejoren su rendimiento, y forzarla a someterse a una intervención médica para permitirle competir es humillante, innecesario, injusto, peligroso y contrario a sus derechos humanos.

Tony Briffa, Presidenta del Comité Directivo Intersex de ILGA World

Esta decisión destaca a Semenya y a otras mujeres como ella de una manera que otres atletas nacides con variaciones biológicas - como la envergadura de 203 cm de Michael Phelps y el tamaño de 17 pies de Ian Thorpe, por nombrar algunes - nunca han experimentado, ni se les ha pedido que alteren sus características biológicas naturales para reducir cualquier ventaja que puedan obtener de ellas.

"La decisión", continúa Briffa, "también perpetúa la discriminación, la intervención médica forzada, el estigma y la injusticia a la que muchas personas nacidas con diferentes características sexuales han sido sometidas durante décadas".

Hace unas semanas, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas aprobó una resolución - una primicia histórica - en la que reconocía las formas de discriminación múltiples e interrelacionadas a las que se enfrentan las mujeres y las niñas en el ámbito deportivo, debido a su raza y sexo, y el derecho a la integridad física y la autonomía.

El deporte debe ser inclusivo y acogedor para todas las personas, sobre la base de quiénes son y en toda su diversidad. Los organismos deportivos necesitan encontrar una mejor manera de garantizar una competición justa en los eventos femeninos, sin seleccionar a algunas mujeres sobre la base de una comprensión anticuada de lo que significa ser mujer. Los niveles de testosterona son una manera cruda de determinar la ventaja competitiva de cualquier atleta.

Zhan Chiam, ILGA World

Dutee Chand, de la India, y Caster Semenya, de Sudáfrica, han sido sometidas recientemente a pruebas de sexo por la IAAF. Las atletas exitosas de los países del Sur, no sólo Chand y Semenya, son sometidas regularmente a escrutinio por su desempeño y presentación de género. La sentencia no sólo es un duro golpe para el deporte femenino, sino que también pone el sexismo, el racismo y el clasismo en el centro de la conversación.

ILGA World se une a les defensores de todo el mundo para pedir a la Asociación Internacional de la Federación de Atletismo que abandone estas normas discriminatorias.

Seguimos comprometides a asegurar que las personas intersex puedan vivir en un mundo que entienda, acepte y celebre a las personas nacidas con todo tipo de variaciones biológicas, en lugar de perpetuar la discriminación contra elles. No podemos dejar de ver esta decisión como un ataque a las mujeres intersex, específicamente a las atletas mujeres de color del Sur Global.

Tuisina Ymania Brown y Luz Elena Aranda, Co-Secretarias Generales de ILGA World

 

photo: Flickr / Jon Connell (CC BY-NC 2.0)

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