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anonymous contributorEscrito anónimamente. (Español)

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Los derechos LGBT pisoteados en Surabaya. Cronología de una tragedia

in WORLD, 11/04/2010

ILGA through its Co-Secretary General Gloria Careaga provides detailed information on what really transpired in Surabaya, Indonesia and why the Fourth ILGA Asia Regional Conference was canceled as a result of harassment from some fundamentalist and hard-line Islamic groups. Throughout the ordeal, ILGA's actions prioritized ensuring the safety and security of all the participants. ILGA continues to work on the security of the local organizers and participants. There will be continuing call for actions to protest and hold accountable parties responsible for this violation of LGBT rights.

 

ILGA es una asociación internacional con miembros de todas las regiones del mundo. Como parte de su trabajo de coordinación, ILGA celebra una Conferencia Mundial y Conferencias Regionales, cada dos años. Gaya Nusantara, la más antigua organización de lesbianas, gay y personas transgénero que continua activa en Asia, hospedó la IV Conferencia Regional de ILGA Asia en Surabaya, Indonesia, después de exitosas conferencias en India, Filipinas y Tailandia.


Para la realización de la Conferencia, solicitaron el permiso correspondiente a la policía de la Ciudad. Al recibir la autorización hicieron notar a las autoridades que las fechas de la autorización no coincidían con las de la Conferencia (26-28 de Marzo 2010). Las autoridades aceptaron el error y ofrecieron corregirla. Al regresar a recoger la nueva carta, la autoridad, teniendo ya en sus manos la carta firmada, recibió una llamada para cancelar el permiso, tres días antes de iniciar la Conferencia, cuando participantes de distintos países ya habían comprado sus boletos o estaban ya viajando hacia Surabaya. La argumentación para cancelar el permiso fue que la prensa había anunciado la celebración de la Conferencia y grupos fundamentalistas estaban contra su celebración y habían empezado a amenazar con protestas violentas, a pesar de las voces que se levantaban desde la academia, la Comisión de Derechos Humanos y organización sociales, en protesta por la presión fundamentalista. La policía misma dio aviso al hotel donde se celebraría la Conferencia, el Hotel Mercurio de la cadena Accor, y éstos disolvieron el contrato con Gaya Nusantara –la organización huésped-, por lo que la Conferencia y sus participantes tuvieron que trasladarse al Hotel Oval, donde ya se encontraban algunos participantes hospedados, que amablemente recibió la propuesta. En los días siguientes, antes de la conferencia, los organizadores trataron de movilizar tanto apoyo como fuera posible de figuras públicas de alto nivel para persuadir a la Policía a volver a su endoso inicial, pero fue en vano.
 

Para evitar problemas, los organizadores decidieron declarar cancelada la Conferencia y solo realizar pequeñas reuniones en el hotel, con quienes ya estaban ahí, esperando que con esto el problema terminara y que su derecho de libre asociación fuera reconocido y respetado. El miércoles por la noche nos encontramos, a las y los participantes se les hizo ver la situación y los riesgos posibles que tomaríamos, a pesar de todo esto decidimos seguir adelante con el objeto de nuestro viaje a Surabaya!
El jueves 25 de marzo por la mañana, la sala inaugural quedó vacía, se dio la bienvenida en uno de los amplios pasillos del 4o piso del hotel, con tres discursos fuertes; después de esto, se celebraron cuatro excelentes talleres, llamados “reuniones de activistas”, entre los 100 representantes de más de 12 países que estaban allí, en algunas de las habitaciones de los participantes.
 

Se anunció que tendríamos la tarde libre y algunos salieron a conocer la ciudad. A la hora del almuerzo, el personal del hotel solicitó a participantes terminar su almuerzo en sus habitaciones, ya que la administración del hotel y los organizadores habían recibido información de la inminente llegada de grupos fundamentalistas al Hotel Oval. Todos fuimos a las habitaciones, al tiempo que líderes de estos grupos se sentaron alrededor de una mesa frente a la entrada del hotel junto a los elevadores, para conversar entre ellos, mientras los otros manifestantes se agolpaban frente a los cristales de la entrada con manifestaciones amenazantes. Según la prensa local los manifestantes parecen ser de grupos Islámicos conservadores de línea dura, como el Consejo Ulemas de Indonesia (MUI), cabeza de la instancia clerical Musulman de Indonesia; el Frente de Defensa Islámica (FPI), un grupo local extremista que es conocido por sus tácticas violentas; y el Hizb ut-Tahrir de Indonesia (HTI), un sector local de la red mundialmente conocida con el mismo nombre que se considera ser muy activa en varios países incluido el Reino Unido y que ha sido prohibido por varios países. Al mismo tiempo, grupos musulmanes más moderados y progresistas criticaron estas acciones.
Unos minutos después, se llamo al Consejo Regional y a los Secretarios Generales de ILGA y al equipo de Comunicación, para analizar la situación y tomar las medidas necesarias. Esto implicó horas de negociación con la policía y con las autoridades del hotel. Alrededor de las 4 de la tarde llegaron otros cientos de manifestantes llegaron al Hotel Oval y la situación se tornó mucho más tensa, los manifestantes empezaron a hacer muestras graves de hostilidad a quienes se atrevían a mirar por las ventanas. Inicialmente, la policía trató de resolver su responsabilidad presionando a los organizadores para que abandonaran el hotel inmediatamente. Solo a través de la mediación de algunas figuras públicas que vinieron a acompañar a las y los participantes finalmente ofrecieron protección a las y los participantes de la Conferencia and la administración del hotel aceptó que pudiéramos quedar en el hotel hasta el final de nuestras reservaciones (entre el 29 y 30 de Marzo). La policía también negoció con los manifestantes y les señaló que había acordado darnos seguridad.
 

Pero la realidad fue otra, los manifestantes se mantuvieron presionando y minuto a minuto cambiaban las condiciones, sometiendo a gran presión al Comité organizador y a las y los participantes mismos. Unos recibiendo propuestas de solución que cambiaban rápidamente, otros que ansiaban regresar al hotel y temían pasar entre los manifestados apostados en la entrada. Al final de la noche, después de casi 12 horas de tenso encierro, hubo que ir desalojando lentamente el hotel en grupos de cuatro, algunos apoyados por sus embajadas, otros a través del cambio de vuelos fueron directamente al aeropuerto, también se fueron a otras ciudades por tren o simplemente cambiaron de hotel.
 

Este proceso fue muy complejo y exigió de un registro continuo de entradas y salidas de las habitaciones y del hotel; de la búsqueda de apoyos para atender las necesidades distintas de cada uno y de mantener la calma al interior del hotel. La tensión aumentó cuando supimos que el hotel había sido presionado para entregar la lista de huéspedes. Los manifestantes exigieron que las personas locales salieran del hotel y así se hizo. A las dos de la mañana del sábado 27, cuando de nuevo pensábamos se recuperaba la calma, no solo exigieron la salida de los locales de la ciudad sino de todos los de Indonesia, para las cuatro y media de la mañana, parecía todo resuelto.

Amanecimos con un día brillante lleno de sol, al bajar de desayunar era evidente que había un grupo apostado a las puertas del hotel, ¿policías en traje civil? ¿Protestantes vigías? Nunca supimos, pero el clima era tranquilo pero tenso. Tuvimos que salir para reunirnos con el Comité organizador, lejos del hotel, conocer las noticias, hacer un primer balance y mirar perspectivas. Los Secretarios Generales acompañan hasta el final a las y los participantes que quedan en el hotel.
 

El tercer día, domingo 29 de Marzo, nos recibió con una nueva noticia del Jakarta Pos, prometían venir a sacar a los extranjeros y llevarlos directamente al aeropuerto. Los Secretarios Generales de ILGA salimos rápidamente con los últimos seis participantes que quedaban al hotel más cercano al aeropuerto y desde ahí concluimos con las últimas salidas. El mismo día otra noticia anunciaba una acción ante la Corte del Ministerio de Asuntos Religiosos contra el Comité Organizador, por “actividades contra la religión”. De acuerdo a la opinión de abogados consultados por el Comité, no tenía una base legal en el sistema legal de Indonesia. A lo largo del día también empezaron a llegar los reportes de arribo a salvo, al mismo tiempo que algunos otros de incertidumbre.
 

ILGA, como parte de la coalición internacional de derechos LGBT, ha iniciado una acción concertada para realizar una denuncia y demanda formal a las instancias internacionales de derechos humanos, para reclamar en torno a los hechos. Muchas voces se han levantado, en Indonesia y en distintos países del mundo, demandando el respeto de nuestros derechos. La reacción de los extremistas y las acciones de la policía han recibido fuertes críticas de miembros del gobierno de Indonesia e incluso de miembros del gobierno Musulmán han manifestado su apoyo a nuestra causa.
La demanda está fundada en que en Indonesia 1) la Constitución tiene una cláusula que apoya fuertemente la igualdad; 2) La Constitución se funda en principios seculares; 3) El Gobierno ha incorporado la mayoría de los tratados de Naciones Unidas en materia de Derechos Humanos a sus leyes locales, 4) en Indonesia se celebran distintas actividades públicas a favor de los derechos LGBT por varios años.
 

Pero la base para nuestra demanda de una acción esta fundada en el hecho de que los derechos de un importante sector de la población se han violentado, ya que un número de activistas solo pretendía reunirse en paz para discutir sobre sus derechos, y se ha cancelado su Conferencia como resultado de la amenaza de violencia de un grupo de fundamentalistas.

Agradecemos a todos aquellos involucrados en este proceso, a nuestros colegas de la Coalición Internacional por los derechos LGBT, a Nursyahbani Katjasungkana y a Monica Tanuhandaru, a todos lay y los participantes a la Conferencia de ILGA-Asia, pero especialmente a los miembros del Consejo de ILGA-Asia, todos juntos hicieron posible que volviéramos a casa a salvo y han contribuido a la definición conjunta de las líneas para los siguientes pasos.

Esta experiencia nos ha traído a todos la necesidad de nuevos análisis y reflexiones. Hay ya profundas discusiones entre los miembros de ILGA y no solo entre los de Asia. Es claro que esta acción nos ayudará a reorganizarnos y nos conducirá a la creación de asombrosas redes, así como a la construcción de la solidaridad entre los activistas LGBT en Asia y el mundo.
 

www.jihadwatch.org

www.fridae.com

iglhrc.wordpress.com

www.starobserver.com.au

www.gaycitynews.com

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