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VENEZUELA

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Esto es lo que la gente dice acerca de la vida para las personas LGBTI en VENEZUELA...
(Actualmente residente en VENEZUELA) Publicado para transgénero Lectores y lectoras on 19/05/2010 +15
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Testimonio de Marianne Martínez Coordinadora de Transpasemos las Barreras de Fund Reflejos de Venezuela

Queridos amigos, compañeros todos:… Es muy poco el tiempo de que dispongo para presentar una realidad en la que quizás son muchas las preguntas y pocas las respuestas… No se puede dar razón de un cambio tan profundo como el mío en escasos minutos. Agradezco, sin embargo, la invitación de Arend a compartir con todos Ustedes mi experiencia de vida, marcada por un cambio radical en toda la extensión de la palabra… Muchos de Ustedes me conocieron como Pedro… Hoy me presento ante Ustedes como Marianne… Marianne es para los franceses símbolo de libertad,… igualdad… y fraternidad,... el ideal de la Revolución Francesa, que fue origen de todas las revoluciones del mundo, en las que se gestaron cambios profundos y radicales… como el que se ha operado en mi vida.

¿Por qué naciendo biológicamente hombre decidí cambiar mi género y presentarme ante el mundo, y ante Ustedes hoy, como mujer?... Esta decisión radical en mi vida no fue obra de un capricho… de una moda… de un deseo irreverente de ubicarme a espaldas de un mundo que todavía hoy no perdona estos cambios… Mi decisión se enmarca dentro de un proceso… un proceso largo y doloroso… en ocasiones lleno de oscuridades, incertidumbres y muchos temores… temores a perder mi familia, mi trabajo, mi puesto en la sociedad. Estuve casada durante 21 años con una hermosa mujer con toda la amplitud de la palabra. De mi matrimonio nació una hija a la que adoro y de la cual me siento hoy por hoy profundamente orgullosa... A lo largo de los años me he esforzado en realizarme profesionalmente y de ir adquiriendo un lugar en el mundo y en la sociedad… Sabía que al ir dando pasos en el proceso de descubrimiento y asunción de la verdadera realidad de mi género, todos estos logros podrían venirse abajo.

La realidad de vida escogida por mi… no responde al capricho de desafiar lo que se consideran las leyes de la naturaleza y los condicionamientos de una sociedad que nos etiqueta como “machos” o como “hembras”. Ser transgénero, ante todo, implica partir de una condición mucho más fundamental… la condición de persona.. de ser humano... Desde Boecio, pasando por la filosofía medieval y llegando hasta nuestros días, la persona fue definida… al menos en Occidente…, como “sustancia individual de naturaleza racional”. Pues bien, estoy convencida, asumo y afirmo que soy persona, soy ser humano, poseedora de una dignidad inalienable; pero mi condición personal está llamada a realizarse en un hecho más particular y singular, aunque por ello no menos importante: mi condición de mujer que no tiene…, sin embargo…, el todo de su vida centrado en la transexualidad…. Mi vida social no se desarrolla en el submundo de un gueto, sino en el amplio mundo social como el que se puede desarrollar cualquier persona….

Es verdad que para muchos puede ser difícil aceptar sin más a una persona que nació biológicamente hombre y ahora vive y se expresa como mujer… Estamos inmersos en una sociedad sexista que parece haber reducido al ser humano a ser “macho” o a ser “hembra”… Esta reducción sexista está íntimamente unida a una visión meramente biológica,… donde el sexo es visto sin más como un asunto de tipo biológico,… con estereotipos bien fijos,… patrones inamovibles prácticamente inmutables que en modo alguno pueden ser desafiados… Y así,… asistimos a un juego de poderes en el que el macho domina a la hembra y la hembra queda reducida a la sumisión… O, por el contrario, la propuesta de las feministas llevados a ultranza,… que aspiran para la mujer cuotas de poder y muchas cosas más… que tradicionalmente han sido reservadas para el varón…

Pero la sexualidad no puede ser reducida a la genitalidad biológica… El ser humano no puede estar sometido a la dictadura de la biología porque el ser humano es esencialmente cultural… La cultura es la transformación de la naturaleza por obra del accionar del ingenio humano,… de lo cual no escapa la realidad de lo sexual… El ser humano no vive su sexualidad movido por la acción de los instintos… Una sexualidad vivida en estos términos es animal… La sexualidad se vive desde la condición cultural que permite descubrir las diferencias entre sexo biológico y género… Cuando nos adentramos en esta distinción, las variantes pueden ser muchas… Hoy perfectamente podemos encontrarnos con una mujer que, habiendo nacido biológicamente hombre, descubre su identidad como mujer,... realiza los cambios pertinentes y realiza su sexualidad en el marco de una conducta sexual lésbica… ¿Difícil de entender? Sí que lo es, hasta para mí misma¡¡, no es mi caso pero si conozco a varias que viven esta realidad¡¡… sobre todo cuando no tenemos claridad en la distinción entre sexo biológico, género y orientación sexual… La sexualidad humana es lo suficientemente exuberante como para no agotarse en lo biológico…

La aceptación de mi condición de mujer, como dije…, fue el producto de un proceso que implicó buscar, leer, reflexionar, compartir experiencias, contrastar la propia vida con la vida de quienes ya habían hecho este proceso… Todo esto me permitió vencer mis miedos,… avanzar en mi proceso de asimilación de mi condición personal y expresar mi vida desde lo que realmente soy… Todavía es mucho el camino que me queda por recorrer… Es mucho lo que me falta porque la vida es un proceso inacabado… Pero lo importante es que siempre procuro tener la actitud receptiva de quien sabe que necesita ir más allá, de quien necesita trascender cada vez más…

En esta etapa de mi vida me encuentro reconciliada conmigo misma,… con Dios y con los demás… Por encima de mi condición transexual –repito- está la humana… Aunque les pueda parecer paradójico, soy una mujer de fe y también he vivido un proceso de reconciliación con Dios porque,… más allá y por encima de mi condición personal, está la humana… hecha a imagen y semejanza de Dios… Una vez un amigo me citó un texto de un famoso teólogo que dijo:… “Sea cual fuere la entera condición del hombre delante de Dios,… nunca podrá dejar de ser lo que Dios ha querido que fuera: imagen suya”…. Sí, soy imagen de Dios y me siento amada por él… Me maravillo en el Dios que es Misterio,… en el Dios que no está encerrado tras los barrotes de ninguna religión,… de ninguna doctrina,… de ningún sistema moral… y de ningún sistema cultual… Soy cristiana porque creo en Cristo,… expresión completa de la divinidad y de la humanidad,… expresión de la humanidad nueva,… de lo que Dios siempre ha querido que fuéramos como seres humanos… Soy católica porque fui bautizada en la Iglesia… y, aunque la jerarquía eclesiástica quiera excluirme de la vida de la Iglesia por mi condición,… me reconozco parte de la gran Iglesia,… la Iglesia de la Virgen María… y de los santos,… la Iglesia de los hombres y mujeres buenos que se esfuerzan por vivir de acuerdo a la verdad del Evangelio…

Hoy me encuentro en el proceso de reconstrucción del mundo de mis relaciones humanas. Con mi familia, con mis amigos, con mis compañeros de trabajo… Con todos ellos he tenido que crear nuevos vínculos y nuevas formas de relación… En muchos casos me he sentido acogida, respetada y aceptada en mi nueva forma de ser y de vivir, en mi nueva forma de ubicarme de cara al mundo y a la realidad. En otros casos el proceso ha sido doloroso… pero entiendo que no todos tienen por qué aceptarme, no todos tienen por qué acogerme. No quiero parecer prepotente y arrogante. Pero al momento de decidir ser y expresarme como lo que soy, logrando la armonía entre mi ser interior y mi ser exterior, no esperaba la acogida y buena recepción de todos… Mis deseos de autenticidad me dieron las fuerzas necesarias no para desafiar, pero sí para mostrar al mundo que estamos llamados a ser nosotros mismos, más allá de los férreos condicionamientos que nos impone una sociedad marcada por estereotipos.

Quienes han tenido la libertad interior y la movilidad mental de acercarse a Marianne, han tenido la oportunidad de descubrir que sigo siendo la misma persona de siempre: con los mismos sentimientos, las mismas disposiciones, las mismas capacidades y los mismos compromisos. Mi decisión de mostrarme como soy, insisto, nació de la necesidad de ser yo misma, de lograr la armonía y el equilibrio de mi ser.

¿Soy realmente feliz? La felicidad como estado absoluto y definitivo no existe… Hoy, sin embargo, puedo decirles que me siento en paz conmigo misma, gozando de la tranquilidad de conciencia propia de quien sólo ha querido y quiere seguir siendo ella misma. Ya no tengo que encerrarme en el duro caparazón de una doble vida, ya no tengo que vivir la vida, mi vida, como dos realidades paralelas, en medio de dos mundos, en medio de dos aguas. Ahora siento que mi vida es una y es única, es mi vida… la vida que vivo como don y como ofrecimiento… ofrecimiento gratuito a todas las personas que me rodean.

Aquí estoy para Ustedes, en medio de mis luces y de mis sombras, pero siempre con las mismas disposiciones.

Marianne.

Angra Do Reis
Brasil
Mayo 2010
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(Actualmente residente en VENEZUELA) Publicado para transgénero Lectores y lectoras on 19/05/2010 +15
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Testimonio de Marianne Martínez Coordinadora de Transpasemos las Barreras de Fund Reflejos de Venezuela

Queridos amigos, compañeros todos:… Es muy poco el tiempo de que dispongo para presentar una realidad en la que quizás son muchas las preguntas y pocas las respuestas… No se puede dar razón de un cambio tan profundo como el mío en escasos minutos. Agradezco, sin embargo, la invitación de Arend a compartir con todos Ustedes mi experiencia de vida, marcada por un cambio radical en toda la extensión de la palabra… Muchos de Ustedes me conocieron como Pedro… Hoy me presento ante Ustedes como Marianne… Marianne es para los franceses símbolo de libertad,… igualdad… y fraternidad,... el ideal de la Revolución Francesa, que fue origen de todas las revoluciones del mundo, en las que se gestaron cambios profundos y radicales… como el que se ha operado en mi vida.

¿Por qué naciendo biológicamente hombre decidí cambiar mi género y presentarme ante el mundo, y ante Ustedes hoy, como mujer?... Esta decisión radical en mi vida no fue obra de un capricho… de una moda… de un deseo irreverente de ubicarme a espaldas de un mundo que todavía hoy no perdona estos cambios… Mi decisión se enmarca dentro de un proceso… un proceso largo y doloroso… en ocasiones lleno de oscuridades, incertidumbres y muchos temores… temores a perder mi familia, mi trabajo, mi puesto en la sociedad. Estuve casada durante 21 años con una hermosa mujer con toda la amplitud de la palabra. De mi matrimonio nació una hija a la que adoro y de la cual me siento hoy por hoy profundamente orgullosa... A lo largo de los años me he esforzado en realizarme profesionalmente y de ir adquiriendo un lugar en el mundo y en la sociedad… Sabía que al ir dando pasos en el proceso de descubrimiento y asunción de la verdadera realidad de mi género, todos estos logros podrían venirse abajo.

La realidad de vida escogida por mi… no responde al capricho de desafiar lo que se consideran las leyes de la naturaleza y los condicionamientos de una sociedad que nos etiqueta como “machos” o como “hembras”. Ser transgénero, ante todo, implica partir de una condición mucho más fundamental… la condición de persona.. de ser humano... Desde Boecio, pasando por la filosofía medieval y llegando hasta nuestros días, la persona fue definida… al menos en Occidente…, como “sustancia individual de naturaleza racional”. Pues bien, estoy convencida, asumo y afirmo que soy persona, soy ser humano, poseedora de una dignidad inalienable; pero mi condición personal está llamada a realizarse en un hecho más particular y singular, aunque por ello no menos importante: mi condición de mujer que no tiene…, sin embargo…, el todo de su vida centrado en la transexualidad…. Mi vida social no se desarrolla en el submundo de un gueto, sino en el amplio mundo social como el que se puede desarrollar cualquier persona….

Es verdad que para muchos puede ser difícil aceptar sin más a una persona que nació biológicamente hombre y ahora vive y se expresa como mujer… Estamos inmersos en una sociedad sexista que parece haber reducido al ser humano a ser “macho” o a ser “hembra”… Esta reducción sexista está íntimamente unida a una visión meramente biológica,… donde el sexo es visto sin más como un asunto de tipo biológico,… con estereotipos bien fijos,… patrones inamovibles prácticamente inmutables que en modo alguno pueden ser desafiados… Y así,… asistimos a un juego de poderes en el que el macho domina a la hembra y la hembra queda reducida a la sumisión… O, por el contrario, la propuesta de las feministas llevados a ultranza,… que aspiran para la mujer cuotas de poder y muchas cosas más… que tradicionalmente han sido reservadas para el varón…

Pero la sexualidad no puede ser reducida a la genitalidad biológica… El ser humano no puede estar sometido a la dictadura de la biología porque el ser humano es esencialmente cultural… La cultura es la transformación de la naturaleza por obra del accionar del ingenio humano,… de lo cual no escapa la realidad de lo sexual… El ser humano no vive su sexualidad movido por la acción de los instintos… Una sexualidad vivida en estos términos es animal… La sexualidad se vive desde la condición cultural que permite descubrir las diferencias entre sexo biológico y género… Cuando nos adentramos en esta distinción, las variantes pueden ser muchas… Hoy perfectamente podemos encontrarnos con una mujer que, habiendo nacido biológicamente hombre, descubre su identidad como mujer,... realiza los cambios pertinentes y realiza su sexualidad en el marco de una conducta sexual lésbica… ¿Difícil de entender? Sí que lo es, hasta para mí misma¡¡, no es mi caso pero si conozco a varias que viven esta realidad¡¡… sobre todo cuando no tenemos claridad en la distinción entre sexo biológico, género y orientación sexual… La sexualidad humana es lo suficientemente exuberante como para no agotarse en lo biológico…

La aceptación de mi condición de mujer, como dije…, fue el producto de un proceso que implicó buscar, leer, reflexionar, compartir experiencias, contrastar la propia vida con la vida de quienes ya habían hecho este proceso… Todo esto me permitió vencer mis miedos,… avanzar en mi proceso de asimilación de mi condición personal y expresar mi vida desde lo que realmente soy… Todavía es mucho el camino que me queda por recorrer… Es mucho lo que me falta porque la vida es un proceso inacabado… Pero lo importante es que siempre procuro tener la actitud receptiva de quien sabe que necesita ir más allá, de quien necesita trascender cada vez más…

En esta etapa de mi vida me encuentro reconciliada conmigo misma,… con Dios y con los demás… Por encima de mi condición transexual –repito- está la humana… Aunque les pueda parecer paradójico, soy una mujer de fe y también he vivido un proceso de reconciliación con Dios porque,… más allá y por encima de mi condición personal, está la humana… hecha a imagen y semejanza de Dios… Una vez un amigo me citó un texto de un famoso teólogo que dijo:… “Sea cual fuere la entera condición del hombre delante de Dios,… nunca podrá dejar de ser lo que Dios ha querido que fuera: imagen suya”…. Sí, soy imagen de Dios y me siento amada por él… Me maravillo en el Dios que es Misterio,… en el Dios que no está encerrado tras los barrotes de ninguna religión,… de ninguna doctrina,… de ningún sistema moral… y de ningún sistema cultual… Soy cristiana porque creo en Cristo,… expresión completa de la divinidad y de la humanidad,… expresión de la humanidad nueva,… de lo que Dios siempre ha querido que fuéramos como seres humanos… Soy católica porque fui bautizada en la Iglesia… y, aunque la jerarquía eclesiástica quiera excluirme de la vida de la Iglesia por mi condición,… me reconozco parte de la gran Iglesia,… la Iglesia de la Virgen María… y de los santos,… la Iglesia de los hombres y mujeres buenos que se esfuerzan por vivir de acuerdo a la verdad del Evangelio…

Hoy me encuentro en el proceso de reconstrucción del mundo de mis relaciones humanas. Con mi familia, con mis amigos, con mis compañeros de trabajo… Con todos ellos he tenido que crear nuevos vínculos y nuevas formas de relación… En muchos casos me he sentido acogida, respetada y aceptada en mi nueva forma de ser y de vivir, en mi nueva forma de ubicarme de cara al mundo y a la realidad. En otros casos el proceso ha sido doloroso… pero entiendo que no todos tienen por qué aceptarme, no todos tienen por qué acogerme. No quiero parecer prepotente y arrogante. Pero al momento de decidir ser y expresarme como lo que soy, logrando la armonía entre mi ser interior y mi ser exterior, no esperaba la acogida y buena recepción de todos… Mis deseos de autenticidad me dieron las fuerzas necesarias no para desafiar, pero sí para mostrar al mundo que estamos llamados a ser nosotros mismos, más allá de los férreos condicionamientos que nos impone una sociedad marcada por estereotipos.

Quienes han tenido la libertad interior y la movilidad mental de acercarse a Marianne, han tenido la oportunidad de descubrir que sigo siendo la misma persona de siempre: con los mismos sentimientos, las mismas disposiciones, las mismas capacidades y los mismos compromisos. Mi decisión de mostrarme como soy, insisto, nació de la necesidad de ser yo misma, de lograr la armonía y el equilibrio de mi ser.

¿Soy realmente feliz? La felicidad como estado absoluto y definitivo no existe… Hoy, sin embargo, puedo decirles que me siento en paz conmigo misma, gozando de la tranquilidad de conciencia propia de quien sólo ha querido y quiere seguir siendo ella misma. Ya no tengo que encerrarme en el duro caparazón de una doble vida, ya no tengo que vivir la vida, mi vida, como dos realidades paralelas, en medio de dos mundos, en medio de dos aguas. Ahora siento que mi vida es una y es única, es mi vida… la vida que vivo como don y como ofrecimiento… ofrecimiento gratuito a todas las personas que me rodean.

Aquí estoy para Ustedes, en medio de mis luces y de mis sombras, pero siempre con las mismas disposiciones.

Marianne.

Angra Do Reis
Brasil
Mayo 2010
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