Home, Asia, Europe, North America, Latin America and Caribbean, Oceania, Artículos, Mapa del sito


ES
Principal / Latino América Y El Caribe / Brazil / Articles / Compromiso con nuestra propia lengua
Cargando el mapa ...

Facebook

Etiquetado con: brasil, rio, violencia, gay
Foto: Sebastián Freire
Compromiso con nuestra propia lengua

in BRAZIL, 16/12/2012

La anterior Conferencia Muncial de ILGA fue realizada en San Pablo, y Beto de Jesús es uno de los protagonistas del movimiento LGTB de esa ciudad brasilera, gracias en parte a ser uno de los creadores en 1997 de la Marcha del Orgullo paulista, convertida a fuerza de participación popular en una de las más grandes del mundo.

 Primero militante en el ámbito de la educación, y en los últimos quince años como activista LGTB, en la actualidad Beto de Jesús es delegado de la ILGA por el Instituto Edson Néris, una organización que recuerda en su nombre a una persona muerta por homofobia en 2000.

Brasil está en una meseta en relación a los ampliación de derechos para la diversidad sexual.

En Brasil nunca se ha hablado tanto y se ha hecho tan poco. Tenemos un gobierno que se dice de izquierda pero no lo es. El apoyo que el gobierno tiene de los fundamentalistas y de los pequeños partidos muy ligados a las iglesias evangélicas es muy fuerte. Y para tener el apoyo de esas personas, todo lo que piden, se lo cede. Un ejemplo: datos epidemiológicos dicen que los jóvenes en Brasil se están infectando más. Tenemos una campaña de VIH de una pareja de jóvenes que está en un boliche para tener sexo y un hada viene con un condón, pero se pasó solo un día en la tele; después los evangélicos fueron a hablar con Dilma y sacó la campaña de circulación. Hay otros ejemplos: trabajamos para producir material contra la homofobia en las escuelas, para maestros, y Dilma dijo “Yo no voy a hacer propaganda de opciones sexuales distintas de mi gobierno”. Lo más esquizofrénico es que hay una estructura montada en el Estado, está la Coordinadora LGBT en la Secretaría de DDHH de la Presidencia de la República, pero está con las manos atadas, porque no hay política efectiva, hay mucha charla, hay mucha propaganda pero no están haciendo nada. El primer semestre en Brasil, 200 personas LGBT fueron muertas. En Brasil los derechos LGTB son negociados en el Congreso Nacional y nuestro proyecto de Ley para Matrimonio, que es solo un contrato civil, estuvo por más de quince años sin tratarse. Y el proyecto que criminaliza la homofobia está en el senado desde 2006, y el gobierno si quiere lo puede votar, porque tiene la mayoría, pero no lo hace para tener el apoyo de los evangélicos. Una cosa que deberían aprender de Argentina es que los derechos humanos no se negocian, Brasil está olvidando todo lo que pasamos con la dictadura.

¿Qué te parece importante de este encuentro de lLGA como país?
Creo que siempre es muy bueno reunir a la comunidad global, porque eso hace que, además de mirar nuestros ombligos, podamos pensar que el cambio viene con la presión sobre los países que no hacen nada. Hay situaciones peores que la de Brasil, donde la homosexualidad no es criminalizada como en otros países. Pero en Brasil se mata mucho de forma impune. Muchas personas no tienen esa información y piensan que Brasil es un paraíso pero la situación nuestra es muy delicada. A partir de una conciencia internacional sobre la situación de Brasil, otras personas pueden escribir para dar cuenta de que se está mirando lo que pasa allí, como una forma de presión. El Estado de Brasil tiene un discurso increíble pero en la práctica es terrible, porque no hay políticas públicas LGTB.

¿Cómo repercutió la conferencia muncial de ILGA en San Pablo?
Creo que ILGA hace un trabajo increíble cuando pone a los activistas reales en contacto, que pueden hablar su propia lengua y sentirse comprometido con la lucha del otro. Estuve diciendo en mi conferencia acá en Estocolmo que muchas veces creo que nosotros tenemos que prescindir de los expertos: los activistas a veces no tienen percepción real del poder de lo que hacen y de las cosas que pueden hacer. La ILGA en San Pablo fue importantísima porque muchos jóvenes brasileros que participaron ahora tienen organizaciones autónomas; y sienten que necesitan a hacer cambios pero con un modelo distinto de los que usamos tradicionalmente: por ejemplo, ahora utilizan flashmob y redes sociales.

Bookmark and Share