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Etiquetado con: trabajo sexual
Argentina: Lanzan la Red por el reconocimiento del trabajo sexual

in ARGENTINA, 03/10/2012

El jueves 4 de octubre se lanzará en Córdoba-Argentina, la Red por el reconocimiento del trabajo sexual (RRTS). El acto se desarrollará en el salón Dr. Rex González del Museo de Antropología de esta ciudad.

La Red por el reconocimiento del trabajo sexual es un colectivo de trabajador*s sexuales, equipos de investigación académicos, activistas, artistas y organizaciones sociales que desde la provincia de Córdoba se interesa en legitimar cualquier actividad sexual paga como un trabajo.

Consideramos el trabajo sexual como un servicio ofrecido por personas mayores de edad en pleno ejercicio de sus facultades, de mutuo consentimiento y sin coacción alguna de terceras personas para ejercer esta actividad. Es un esfuerzo personal para la comercialización de servicios con un fin económico, que origina un pago en dinero o cualquier otra forma de retribución. Es una parte o etapa de una actividad, de un proyecto personal para la formación y/o constitución de un bien capital o un fin determinado. En el III Convenio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) se define a quien ejerce el trabajo sexual como “toda persona que consiente en mantener relaciones sexuales con un número indeterminado de individuos mediante remuneración”.


En Argentina, la jerarquía sexual hegemónica responde a un modelo de sociabilización centrado en la pareja monogámica, heterosexual y reproductiva. En este marco, las relaciones sexuales suponen un vínculo erótico-afectivo basado en el amor y la gratuidad. Se establece, de este modo, una estratificación erótico-sexual que delimita y condiciona fuertemente lo que se aprehende como deseo legítimo o como práctica deseable, excluyendo así un sinfín de prácticas y modos de desear que, por fuera de tales regulaciones, merecen también ser reconocidos como legítimos. El trabajo sexual autónomo aparece como una de las contracaras de ese modelo al situar el sexo en un marco de actividad comercial.

Por este motivo el trabajo sexual se desarrolla en marcos de clandestinidad y vacío legal. Si bien en Argentina el trabajo sexual no es un crimen tampoco es una actividad reconocida como un trabajo, por lo tanto no existe una reglamentación que pueda garantizar el ejercicio de los derechos laborales de quienes lo ejercen.

Desde 1936, año de la promulgación de la ley 12.331 de profilaxis, se implementó en el país un marco jurídico abolicionista en materia de trabajo sexual. En esta misma línea debe ser leído el decreto presidencial Nº 936/2011 que prohíbe la publicación de avisos de oferta sexual en los medios de comunicación con el objetivo de erradicar la trata de personas para la esclavitud sexual. Al impedir la publicación de avisos de una actividad lícita, fuente de ingresos económicos de quienes ejercen una actividad sexual paga, este decreto facilita y promueve el proxenetismo. De este modo se profundiza la percepción de ilegalidad del trabajo sexual, confundiéndolo con la trata de personas.

El sistema federal de gobierno imperante en el país habilita a las provincias a tener sus propios códigos de faltas, de contravenciones o de convivencia que implican la habilitación a una discrecionalidad sin límites, la arbitrariedad, el desequilibrio de poder y la violencia simbólica y material por parte de la policía. En Córdoba, el artículo 45 del código de faltas presenta la figura de “Prostitución molesta o escandalosa” que establece un marco legal, posibilitando el hostigamiento y la extorsión a quienes ejercen el trabajo sexual.

A su vez, la ley provincial 10.060, recientemente sancionada, prohíbe en todo el territorio cordobés la instalación, funcionamiento, regenteo, sostenimiento, promoción, publicidad, administración y/o explotación bajo cualquier forma, modalidad o denominación –de manera ostensible o encubierta– de whiskerías, cabarets, clubes nocturnos, boites o establecimientos y/o locales de alterne. La denominada “ley de trata” tiene como finalidad cercar a las organizaciones que trafican con mujeres para combatir la explotación sexual y la trata de personas en el país. Sin embargo, el principal problema de la nueva normativa es la asimilación que se hace entre prostitución y trata de personas, criminalizando el trabajo sexual y erradicando todo espacio posible donde ejercer el trabajo sexual inclusive las cooperativas y el domicilio privado de l*s trabajador*s.

Frente a este panorama consideramos necesario el reconocimiento jurídico y social del trabajo sexual como una actividad laboral que garantice el ejercicio de los derechos sexuales y evite la precarización y criminalización de las personas que ejercen dicha actividad. En este sentido, incluir al trabajo sexual en el debate de los Derechos Sexuales y Reproductivos ofrece un horizonte político y discursivo para la reglamentación del mismo.
¿Cuáles son, entonces, los sujetos cuyos cuerpos adquieren derecho a decidir sobre sí mismos? O dicho de otro modo, ¿cuáles son los cuerpos autorizados a adquirir el estatuto legal –y epistemológico– de sujetos? ¿Cuáles derechos fundamentan esa posibilidad?

Objetivos de la Red
-Impulsar una ley que reconozca el trabajo sexual autónomo en el país que garantice los Derechos Humanos y laborales de las personas que ejercen esta actividad.
-Exigir el cumplimiento del decreto 1086/2005, enmarcado en el Plan Nacional contra la Discriminación del INADI que en su artículo 17 indica la derogación de los artículos de los códigos contravencionales con figuras abiertas –como la falta a la moralidad o escándalo en la vía pública– que otorga facultades a la policía para realizar detenciones sin autorización judicial; y que en su artículo 18 promueve la sanción de una ley que reconozca derecho a jubilación y seguridad social a l*s trabajador*s sexuales.
-Elaborar estrategias jurídicas tendientes a contrarrestar los efectos de las medidas abolicionistas que conforman el ámbito jurídico nacional.
-Apoyar la conformación de las cooperativas de trabajador*s sexuales autónom*s propuesta por la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR), delegación Córdoba.
-Contribuir en la visibilidad del trabajo sexual como una actividad lícita.
-Articular con colectivos, personas y organizaciones de otras provincias que se encuentran realizando actividades en pos del reconocimiento del trabajo sexual.
-Promocionar la distinción existente entre trabajo sexual y trata de personas en diferentes ámbitos sociales.
-Desmontar los discursos morales opresivos que estigmatizan al trabajo sexual.

Invitamos a participar de la red por el reconocimiento del trabajo sexual adhiriendo a este documento. Agradecemos su difusión y apoyo.

Red por el reconocimiento del trabajo sexual

Email: reconocimientotrabajosexual@gmail.com
Facebook: www.facebook.com/redporelreconocimiento


Integrantes de la red:
AMMAR Córdoba capital. Asociación de mujeres meretrices argentinas. Sindicato de trabajadoras sexuales.
Asentamiento Fernseh.
Encuentro por la Diversidad.
Haciendo cuerpos: Biopolitica y gestión de vidas humanas. Proyecto de investigación FFyH. UNC.
La Sofía Cartonera. FFyH. UNC.
La Vueltalperro Teatro.
Lucha y Orgasmización.
Movimiento Lucha y Dignidad.
Programa de Derechos Sexuales y Reproductivos. Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. UNC.
Partido Socialista.
Celeste Bianciotti.
Celeste Onaindia.
Constanza Pastor.
Gimena Franchini.
Juan Manuel Burgos.
Mauro Cabral, Global Action for Trans* Equality. GATE.

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