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Mujeres en plural: Cuba en pos del Consenso de El Cairo

in CUBA, 29/06/2012

“Si mi compañera y yo hubiéramos querido un hijo, una habría tenido que sacrificarse en una relación sexual con un hombre. Nuestra maternidad estaba penalizada por ser mujeres lesbianas”, dijo Teresa Fernández.

Fuente: CENESEX

“Si mi compañera y yo hubiéramos querido un hijo, una habría tenido que sacrificarse en una relación sexual con un hombre. Nuestra maternidad estaba penalizada por ser mujeres lesbianas”, dijo Teresa Fernández, que tiene una relación con otra mujer desde hace más de 30 años.

Fernández fue una de las voces de mujeres invisibles que se escucharon durante la actividad 28 de mayo: Salud de las mujeres. Recuentos y desafíos, con la que Sociedad Cubana Multidisciplinaria para el Estudio de la Sexualidad (SOCUMES) conmemoró el Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer.

La cita responde al llamado “Salud integral, derechos sexuales y derechos reproductivos plenos: Defendamos el Consenso de El Cairo para seguir avanzando”, de la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe (RSMLAC).

La convocatoria persigue reafirmar la importancia del Consenso de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, CIPD (El Cairo, 1994) y su Programa de Acción, para promover los derechos de las mujeres, en especial aquellos relativos a la salud integral, la salud sexual y reproductiva y los derechos correlativos.

Por su parte, SOCUMES intenta reflexionar e identificar los temas principales que integrarán la agenda de la Sección Salud y Derechos sexuales durante el año 2012-2013, con apoyo de la Oficina de la Representación del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y el CENESEX.

Por eso se sumó la de Olivia Lam, mujer transexual que denunció la dificultad de las mujeres transgénero para recibir asistencia médica en los centros de salud cubanos.

“Me espanta tener que acudir a un hospital y pasar por el momento de identificarme con mis documentos. Notas el cambio cuando ven que tu nombre no coincide con quien eres. Prefiero no ir al médico y, como yo, muchas personas trans”, contó Lam.

Lam, que abandonó el sexo transaccional para hacerse una prestigiosa peluquera, confesó, además, sentirse mal porque sus “compañeras acuden a hacerse implantes mamarios y otras cirugías feminizantes pagadas por la izquierda”.

Para la psiquiatra Ada Alfonso la formación de los profesionales de la salud adolece del tratamiento de la sexualidad de las mujeres lesbianas y transgénero.

“Nos acordamos de las poblaciones trans cuando vamos a hacer algún tipo de acción de prevención del VIH, pero ni siquiera entendemos bien los procesos de la construcción de la identidad de género”, dijo la psiquiatra.

Sin embargo, en Cuba las mujeres trans clasifican epidemiológicamente como Hombres que tienen sexo con Hombres (HSH), una categoría que deja fuera las vulnerabilidades psicológicas y sociales, para centrarse solo en las biológicas.

Por su parte, Taineris, en representación de la Red de Jóvenes Divers@s, contó cómo se dieron cuenta de la necesidad de incluir a un sector de la juventud no universitario, excluidos de la convocatoria inicial.

“Teníamos temas que diferían de los de jóvenes desvinculados del sistema de enseñanza. Cambiamos nuestro diseño e implementar otra estrategia educativa para llegar a todos los sectores de la población”, dijo la promotora.

Además, identificó las diferencias de intereses de la Red conformada en La Habana y en las provincias centrales de Sancti Spíritus y Cienfuegos,
“En Sancti Spíritus, les preocupa más el embarazo en la adolescencia, aborto, autoestima. Mientras, en Cienfuegos la homofobia, sobre todo en el contexto estudiantil. Y, en La Habana, el embarazo, el placer sexual, la equidad de género entre mujeres y hombres”, señaló.

Según cuenta, un joven de la red cienfueguera fue “excluido del albergue (dormitorios estudiantiles) por ser homosexual y situado en un dormitorio exclusivo para lesbianas y gays, en la Universidad de Ciencias Médicas de esa provincia”.

Metas de El Cairo a lo lejos

Mientras en 2014 se cumple el plazo del cumplimiento del Plan de Acción de la Conferencia de El Cairo, firmado por 179 países, de 180 participantes en 1994; se revisa la agenda.

“Hay cierto consenso que no va a terminar en el 2014 porque los problemas aún existen”, aseguró Marisol Alfonso, del UNFPA, organismo que lidera en la región las acciones en el campo de la salud y derechos sexuales.

La experta afirmó que “desde el punto de vista político parece existir consenso en que es mejor dejar esta agenda como está, porque en algunos países ha ocurrido un retroceso en cuanto a temas relacionados con los derechos sexuales y reproductivos”.

La Conferencia de El Cairo, como se le conoce, constituyó un cambio de paradigma en cuanto a la discusión que se estaba llevando en el mundo sobre los comportamientos demográficos y los modelos de desarrollo.

“Por primera vez incluye a la mujer como centro de un plan de acción y se introducen términos que tenían que ver con salud, derechos sexuales y reproductivos; se habla de planificación familiar y se cuestionan los modelos de familia que se conocían en ese momento”, precisó la funcionaria.
Hoy, los principales retrocesos parecen estar en torno al acceso a la anticoncepción de emergencia y a legislaciones contra el aborto.
Pero Alfonso se siente optimista, a partir de la participación de los gobiernos, junto a la sociedad civil.

“El proceso tiene dos principios básicos la salud y los derechos de la mujer y el segundo con la incorporación de las entidades no gubernamentales, porque la sociedad civil ha fortalecido el proceso, sobre todo en lo que tiene que ver con jóvenes y mujeres”, comentó.

Las claves de las revisiones, a dos años de la fecha meta, están en fortalecer los esfuerzos para garantizar el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva, una herencia del Plan original.

Además, confirmó la especialista, que se destaca el desarrollo de políticas y programas para prevenir el embarazo adolescente, asegurar la entrada de madres adolescentes en el sistema educativo formal y proteger los derechos de pueblos originarios y de otros grupos marginalizados.

También figuran el apoyo al empoderamiento político de las mujeres y su plena participación en la toma de decisiones a todos los niveles, así como la eliminación de la violencia basada en género y todas las formas de tráfico humano y fortalecimiento de la participación de la sociedad civil.

“Ahora mismo todos los que defendemos la incorporación o mantenimiento de los temas de salud de la mujer dentro de la agenda de población, se presiona para que se incorporen los conceptos de salud y derechos sexuales y reproductivos dentro de los documentos legales de los países”, garantizó Alfonso.

Desafíos a la cubana: hablan las expertas

“Cuba es Cairo, dicen en la región, porque ha cumplido casi todo lo que está en su Plan de Acción”, confesó la especialista de UNFPA.

No obstante, Alfonso identifica desafíos “aparecidos en revisiones que se han hecho”, como la incorporación de la concepción del ciclo de vida dentro de los estudios de la mujer.

“Los análisis muy fragmentados. Existen grupos de mujeres que se han invisibilizado dentro de los propios programas del país, como las mujeres entre 40 y 50 años, que en estos momentos es el grupo más amplio de la población femenina en Cuba”, previno.

En este sentido, la endocrinóloga Daisy Navarro alertó sobre la falta de estadísticas propias para el estudio y prevención de la osteoporosis, una enfermedad ósea que afecta fundamentalmente a mujeres mayores de 50 años, en edad promedio del inicio de la menopausia.

Además, significó los lastres del Programa Materno Infantil para que mujeres mayores de 30 años accedan a la maternidad.

“Te dicen tantos riesgos que las personas se asustan y no alcanzan ese derecho”, precisó.

Pero la psicóloga Celia Sarduy advirtió sobre la resistencia médica a practicar el aborto a una joven de 15 años, que asistió con este objetivo a una consulta de Planificación Familiar en la capital cubana.

“Finalmente abortó porque no tenía condiciones para tener un hijo. Pero habría que poner una alerta en este tipo de conducta médica que también te priva del derecho a decidir sobre tu cuerpo”, puntualizó.

En Cuba, el aborto fue legalizado entre 1962-65, como parte de la agenda de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), que agrupa a las mujeres mayores de 13 años.

En la actualidad, el acceso al aborto parece pasar disimuladamente por una supuesta política de aumento de la fecundidad, en un país que figura entre los más envejecidos de la región.

Para Alfonso aún queda por hacer a favor de la igualdad de género, violencia basada en género y derechos sexuales en la Isla.

Ella reconoce que ha habido un avance. Y destacó que el Programa Nacional de Educación Sexual tenga en su título “con enfoque de género y de derecho”.

 

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