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Gays Latinoamericanos: Izquierdistas de Post-Izquierda

in BRAZIL, 25/03/2010

Cuando la mayoría de las personas heterosexuales se ven forzadas a pensar en las personas gay, ellos piensan primero, usualmente, en una cosa, sexo. Un científico político podría centrar su atención, en lugar de esto, en una cuestión distinta: ¿Cuál sería la actuación de las personas gay en la política? A juzgar por sus logros políticos en la última década, la respuesta es, al menos en cuanto a los gays de América Latina: son muy buenos.

Fuente: Enkidu

Huftingtonpost, Javier Corrales, Profesor Asociado de Ciencias Políticas en Amherst College

 22/03/2010

(Traducción al castellano © Agustin Villalpando / Enkidu Magazine):

 

Los logros políticos de los grupos GLBT en América Latina en los 2000's son extraordinarios. Los ejemplos incluyen: la descriminalización de la homosexualidad (ahora completa en todos los países hispanohablantes y en Brazil); leyes contra la discriminación por orientación sexual (Brazil en 2000; México, 2003; Perú, 2004); la ampliación de los mismos derechos y obligaciones a parejas del mismo sexo como las parejas heterosexuales (por ejemplo Buenos Aires en 2001; Colombia, 2009); garantizar el acceso a servicios de salud, herencia, patria potestad y derechos de pensión a todas las parejas que han cohabitado por al menos cinco años (Uruguay); y las prohibiciones constitucionales contra la discriminación con base en género, identidad sexual o estatus de VIH (Ecuador, 2008). Tan sólo en los últimos dos años la velocidad del cambio aumentó, con la mayoría de los países presenciando un cambio legal significativo en dirección a más en cordialidad hacia las personas gay, incluyendo la ahora famosa ley de Ciudad de México que reconoce el matrimonio gay y los derechos de adopción. [Favor de ver la cronología que aparece a continuación...]

Lo que es extraordinario no es que el cambio haya ocurrido, sino que haya sucedido contra tan formidables probabilidades. Como Moreno Morales y Mitchell Seligson subrayan en el número actual de [la revista, N/E] Americas Quarterly, Latinoamérica aún es una región homófoba. Sus encuestas muestran que entre la mitad y tres cuartos de la población de la mayoría de países de América Latina exhiben niveles perturbadores de intolerancia hacia las personas homosexuales. Esta intolerancia de actitud no es, con mucho, la única barrera que los grupos GLBT enfrentan en la política, pero en sí misma es razón suficiente para resultar asombrados por las victorias políticas que los grupos GLBT han logrado.

Así que, ¿cómo le hicieron? ¿Cómo es que un movimiento que consiste de una minoría tan pequeña y con frecuencia invisible, ha logrado cambios radicales en una región donde la homofobia --en casa, en la escuela, en el trabajo y en la iglesia-- está tan consolidada? La respuestas es --una política innovadora--. Los grupos GLBT han adoptado algunas de las estrategias políticas más innovadoras --en acción y en pensamiento-- entre los movimientos sociales en las democracias contemporáneas. Aunque los grupos GLBT se encuentran de manera decidida en la izquierda, muchas de sus estrategias se apartan, de manera substancial, de las estrategias tradicionales de izquierda. Conviene destacar dichas estrategias Aquí un muestreo:

1.- Aprovecha, no odies, la globalización. Considerando que la izquierda tradicional en América Latina nunca ha asimilado la globalización, siempre respondiendo a ella en varias formas de negatividad que van de la sospecha al rechazo --los movimientos GLBT han adoptado una respuesta más relajada: apalancamiento en la globalización. Los grupos GLBT han utilizado, de forma sistemática, los recursos provistos por la globalización y los mercados para mejorar su influencia negociadora. Por ejemplo, ellos hacen uso de medios masivos tradicionales y nuevos, tales como la Internet para monitorear de forma activa --y adaptar a las circunstancias locales --las estrategias adoptadas en cualquier otro lugar del planeta. Ellos reciben entusiasmados al turismo como una fuerza económica que puede cambiar al sector estatal y de negocios para ser más amigable a las personas GLBT [LGBT friendly] (ilga.org, spartacusworld.com, damron.com, rainbowtourism.com, hotelinteractive.com). Los grupos GBLT han aprendido que demostrando (incluso si exageran) el poder de compra de los electores y consumidores GLBT les permite obtener aliados en el gobierno y en los negocios. Las personas GLBT se especializan en buycotts [compras, N/E] (más que en boicots) y esto les hace grupos de presión de tarjetas de débito par excellence. Los grupos GLBT también consumen productos culturales internacionales de manera voraz y sin culpas. Un grupo lésbico en Colombia incluso se puso por nombre Ellen DeGeneres. En breve, los grupos GLBT son usuarios de la globalización en lugar de enemigos de la globalización y esto les permite obtener aliados por distintos sectores y aprender sobre las mejores prácticas de múltiples fuentes.

2.- En parte duro. Un error importante realizado por los movimientos sociales de izquierda en América Latina a fines de los 1990's fue el desdén de todos los asuntos relacionados con partidos políticos. Esto generó mucha innecesaria mala sangre entre los partidos políticos y los movimientos sociales que resultó en demasiada energía mal colocada, lo que ayudó a ningún grupo. L@s GLBTs no parecen mostrar esta hostilidad hacia los partidos políticos. Sí, ellos reconocieron que los partidos políticos son ineficientes, corruptos y con frecuencia anti-gay. Pero cuando ven la oportunidad de trabajar con un partido político --en una legislatura, un ministerio o una oficina principal --ellos toman la oportunidad sin vacilación. Ell@s, por supuesto, gravitan alrededor de los partidos de izquierda, pero no son dogmáticos, así que suceden las colaboraciones con políticos no-de-izquierda. En Argentina, por ejemplo, los grupos GLBT han trabajado con el alcalde, no izquierdista, de Buenos Aires para lograr las uniones civiles. Este pragmatismo hacia la vida partidaria abre las oportunidades políticas a los grupos GLBT, algo que los movimientos antipartidos y dogmáticos de izquierda carecen con frecuencia.

3.- Marcha duro. Como buenos izquierdistas viejos, los grupos GLBT entienden el poder de una protesta masiva, en especial en las calles. Pero su forma de acercarse por medio de la toma de las calles no es por medio de una huelga, la interrupción del tráfico en horas pico, el cierre de escuelas y hospitales o destrozar propiedad privada, sino que en lugar de esto, lo llevan a cabo por medio de la anual Marcha del Orgullo Gay [annual gay pride march]. Una Marcha del Orgullo Gay logra toda la hazaña empoderadora que cualquier marcha podría tener como objetivo a lograr, con casi ninguno de sus inconvenientes. Para cualquiera que haya perdido, alguna vez, un vuelo, un día de escuela, una cita o un procedimiento médico debido a una protesta callejera o a una huelga en América Latina, no hay duda de que las protestas en la calle puede ser muy molesto, incluso si la causa sea atrayente. Las protestas tienen formas externas seriamente negativas, pero las Marchas del Orgullo Gay las minimizan. Ellas ocurren sólo una vez al año. Son programadas, incluso, los fines de semana, así que la alteración es mínima. Además, las Marchas del Orgullo tienen un tono diferente que las tradicionales marchas de protesta. Las Marchas del Orgullo no expresan demandas en forma enojada, empoderan al débil para hacerlo sentir fuerte y aumentan la visibilidad --como hacen todas las manifestaciones-- pero éstas son esencialmente eventos festivos. Los que participan enl a marcha visten disfraces extravagantes, de modo que proveen una forma de entretenimiento para todos los gustos. Las modas locales y los amigos internacionales se muestran en su totalidad. Esta capacidad festiva y de mostrarse abiertos proporcionan a las Marchas del Orgullo Gay con un encanto popular intrínseco que otras marchas de izquierda carecen. Las Marchas del Orgullo son una muestra de sus músculos, en cada sentido de la palabra. En Brazil, la Marcha del Orgullo de Sao Paulo, certificada por [los Récords, N/E] Guiness como una de las más grandes en la Tierra, ahora es una atracción turística global, no sólo local. De acuerdo con el sitio Web de la marcha, puedes comprar un paquete de cuatro noches para participar en la Marcha de este año por $428 dólares de Estados Unidos. Convertir la protesta en una multitud agradable, que minimiza los problemas y es una atracción para el turismo es políticamente brillante, sin dejar de mencionar que es única.

4.- Haz la guerra de manera pacífica. Los grupos GLBT están comprometidos con una batalla épica contra la homofobia. Como las buenas feministas de antaño, se encuentran en una lucha de por vida de parte de los derechos de género y de la sexualidad y como buenos grupos pro-derechos humanos de antaño, ell@s quieren un trato igual para todos. Pero los grupos GLBT evitan dos excesos asociados con las feministas de línea dura y de los grupos pro-derechos humanos. Ell@s evitan comenzar guerras contra los hombres en general, un problema que acosa muchas de las demandas feministas y ell@s evitan adoptar una agenda demasiado punitiva, un exceso que muchos grupos pro-derechos humanos con frecuencia cometen. Sí, los grupos GLBT están en guerra contra la homofobia, pero ellos evitan convertir esto en una batalla contra un orden dominado por el hombre. Esto se aplica más a los hombres gays que a las mujeres lesbianas, pero la mayoría de las lesbianas reconocen que un hombre no-homófobo es un aliado precioso para ser cultivado, en lugar de una figura del patriarcado que debe ser atacado. Del mismo modo, los grupos GLBT se encuentran involucrados en una lucha contra los abusos a los derechos humanos, en especial la violencia con base en el odio, pero no se concentran exactamente en el castigo y la retribución sino en el desarrollo de elementos disuasivos. Evitar una batalla de los sexos y mostrar contención hacia los malhechores salva a los grupos GLBT de difundir un pánico innecesario.

5.- Piensa anti-establishment, actúa intra-establishment. Como buenos radicales de antaño, los grupos GLBT están motivados por objetivos anti-establishment, incluso utópicos. Esperar un mundo libre de homofobia tiene que ser uno de los objetivos más idealistas de nuestros tiempos y, aún así, todos los grupos GLBT están comprometidos con esto. Los grupos políticos GLBT son, de tal suerte, muy radicales. Sin embargo, su propuesta para cambiar el status quo no es exactamente muy radical. En lugar de destruir el status quo, ell@s buscan trabajar con el status quo. Cada vez que encuentran una barrera institucional, ell@s buscan apertura en cualquier otro lado del sistema. Si el poder ejecutivo es impenetrable (como en el caso de Colombia), ellos trabajan en las cortes de justicia. Si las cortes nacionales son impenetrables (como en Brazil y Chile), ell@s trabajan con la burocracia. Y si ambos son impenetrables, cambian de locación. Algunas veces, las personas GLBT van al extranjero para realizar negociaciones de lobby en organizaciones internacionales tales como Naciones Unidas, en espera de que este lobby tenga un efecto de bumerang. En otras ocasiones, simplemente cambian su objetivo hacia una provincia nueva, como sucedió en Argentina en 2009, cuando una pareja gay que enfrentaba un reto legal para casarse, encontró una provincia que los casaría. Las personas GLBT no buscan acabar con las instituciones sino que son quienes buscan resquicios institucionales, lo cual es un rasgo raro en la categoría de la política anti-establishment.

6.- En la batalla contra los conservadores, se fieramente conservador. El desarrollo más significativo en las política GLBT en América en los 2000's fue la erupción del asunto del matrimonio. Esto nunca fue la preferencia más importante de los grupos GLBT, ni en Estados Unidos, donde este asunto inició [aun cuando en Sudáfrica y Europa hay matrimonio entre personas del mismo sexo a nivel nacional desde hace años, N/E], ni en América Latina, donde este asunto se ha vuelto, desde entonces, en uno central para algunos de los países más grandes. En términos de cosas por las cuales luchar, las personas GLBT por todo América a principios de los 2000's habrían preferido batallas distintas, tales como la discriminación en el lugar de trabajo. Pero los grupos GLBT descubrieron de inmediato la ventaja política de adoptar el asunto del matrimonio. Este les dio un argumento conservador para usar en contra de sus enemigos conservadores. La lucha contra el conservadurismo por medio del conservadurismo ha probado ser un éxito real. Este empujó a los conservadores hacia una posición extraña en el sentido de oponerse a una postura conservadora (el deseo de estabilizar la monogamia). También desarmó a los conservadores al ridiculizar su reivindicación en el sentido de que toda la agenda gay es sobre promover la sexualidad licenciosa. Y reveló enérgicamente que los conservadores, al negar los derechos gay, están en realidad defendiendo legalidades separadas, lo cual la mayoría de las personas razonables encuentran torpe e incluso inherentemente contradictorio. Los grupos GLBT sobresalen, como pocos grupos, en cambiar los colores ideológicos, dependiendo de la ideología de su enemigo, lo que es un tipo de creatividad artística que trabaja en la política.

7.- Obtén lecciones de negocios. Los grupos GLBT están teniendo éxito en la política además porque están mostrando lecciones para el mundo de los negocios. De la industria de los anuncios, por dar un ejemplo, los grupos GLBT han dado la lección de que nada vende mejor que la creación de símbolos de estatus. De tal modo, los grupos GLBT han creado la noción de que ser pro-gay es un símbolo de ser moderno, cosmopolita y de estar al día. La noción de que lo gay es chic no siempre tiene éxito, pero de vez en cuando produce un éxito. Un ejemplo bueno ocurrió en 2009, cuando durante la batalla electoral, para sorpresa de todos, Sebastián Piñera, candidato de centro-derecha, apareció en un anuncio de televisión junto a una pareja gay. Si este anuncio fue sincero o no es una cuestión importante, pero también es importante que este anuncio ilustra que funciona la estrategia del símbolo de estatus. Para Piñera, parecer pro-gay probó ser un recurso útil para comunicar que él es un tipo de conservador nuevo, superior y moderno.

8.- ¡Pop! La Cultura Pop es el nuevo Populismo. Como los buenos estrategas políticos, los movimientos GLBT entienden las ventajas de ser atractivos para todos los sectores de la población y, en específico, tanto para los privilegiados y los menos privilegiados. La vieja izquierda en América Latina intenta crear ésta alianza que cruza los sectores políticos al prometer demasiado del Estado, una estrategia que con frecuencia tiene fracasos y desilusiones. Los grupos GLBT han desarrollado una perspectiva menos propensa a esto. Ell@s utilizan la cultura pop como un populismo nuevo. Como otros pocos grupos relacionados con la política de conflicto, ell@s entienden que nada les une a la nación más que una canción pegajosa, un video, una película, un festival de cine, un escándalo, el sketch de una comedia de televisión en horario estelar, en especial si hay una subtrama cubierta o abiertamente GLBT. En Cuba, un programa de televisión con un tema gay fue un éxito enorme en 2006. Los críticos apuntan que ésta atención a la cultura pop, o farándula, por las personas GLBT es un símbolo de frivolidad. Pero políticamente, no hay nada frívolo sobre sus resultados. La cultura pop ha probado, una y otra vez, que es una forma efectiva de transformación de las normas culturales y los grupos GLBT han continuado probando que ell@s tienen un estilo distintivo en esta forma de arte política [a distinctive flair for this political art form].

9.- Esta revolución será YouTubizada [YouTubized]. Las personas GLBT no sólo son buenos dando forma a la cultura pop sino que también utilizan el medio de comunicación más reciente para transmitir la cultura pop: YouTube. En cualquier momento puedes encontrar ahí un video relacionado con lo GLBT, los grupos GLBT comparten esto con la fuerza de un huracán. De tal modo, un video sobre un crimen de odio en San Juan, o un video de una boda gay en Argentina, o un video de una declaración homófoba por un obispo en México es visto de manera instantánea y deconstruído en el cyber-mundo GLBT. Si el slogan del siglo veinte fue una imagen vale más que 1000 palabras, los grupos GLBT entienden que en el s. XXI, el slogan nuevo es, un video en YouTube vale más que mil mítines políticos. Y una razón por la cual los grupos GLBT son tan buenos en explotar este medio nuevo es que están inundados por personas jóvenes, quienes son usuarios competentes de las tecnologías nuevas. En términos de membresía y mensaje, no hay cuestión acerca de que los grupos GLBT fijan como meta los jóvenes directamente y esta orientación a la juventud es otra de las ventajas distintivas que han traído a la política.

10.- La próxima revolución gay. Liberté, egalité, (p)maternité. La próxima revolución GLBT no sólo será YouTubizada, sino que también involucrará otra mezcla de íconos tradicionales y no-tradicionales del mundo occidental. Los grupos GLBT saben que su fuerte ideológico es centrar la atención en los principios chapados a la antigua de la Ilustración: libertad e igualdad. Mucho del éxito es resultado de su negativa a privilegiar un principio sobre otro, somo la izquierda radical y la derecha radical hacen con frecuencia, sino que en lugar de esto, siempre muestran la lucha por los derechos GLBT como una lucha por la libertad y la equidad de manera simultanea. Las personas GLBT en América están lanzando su siguiente combate --la lucha por derechos de adopción [p/maternal rights]--. Una vez más, utilizarán los emblemas icónicos (libertad e igualdad) para transformar una aspiración tradicional de los seres humanos (el deseo de tener una familia [raise a family]) en un derecho democrático nuevo: el derecho de las personas GLBT a adoptar niños. Como ocurre en otras batallas, la lucha por los derechos parentales GLBT será dura, porque la homofobia continúa afianzada por todos lados, comenzando con la propia familia y algunas veces atravesando incluso el palacio presidencial. Hay momentos en que esta homofobia se manifiesta a sí misma de manera pro-activa en lugar de detrás de bastidores, como cuando Antonio Saca, Presidente de El Salvador, apoyó una propuesta para prohibir el matrimonio y las adopciones gay en 2006. Pero el éxito al momento de los grupos GLBT y la efectividad probada de este esquema que marca ideología [ideological-branding scheme], probado por el tiempo, no hay razón por la cual mostrarse pesimista en exceso. Incluso en El Salvador, el proyecto de ley de Saca fue derrotado.

En suma, lo que tenemos aquí es más que sólo política de forma amateur. Como pocos movimientos sociales de izquierda, los grupos GLBT han desarrollado respuestas ingeniosas para algunos de los asuntos más apremiantes de nuestro tiempo: la globalización desenfrenada (explótala); partidos políticos tensos (respétalos); instituciones democráticas que trabajan de manera desigual (arréglalas y trabaja con las que funcionen); religiosidad creciente (habla el idioma); cinismo político (moviliza a la juventud); desorden de déficit de atención para la palabra escrita (YouTubiza todo); machismo y homofobia (renombra el concepto de gayacidad); aumenta la corporativización de la vida de la ciudad (buyoutts). La mayoría de los miembros de grupos GLBT comenzaron sintiéndose condenadas al ostracismo, pero ellos respondieron trabajando con el sistema y construyendo alianzas con los intocables del sistema. Debido a que se ubican ideológicamente a la izquierda y con todo sus respuestas a estos retos parten de las respuestas tradicionales de izquierda, los grupos GLBT bien podrían haber sido considerados los primeros izquierdistas de post-izquierda del siglo XXI.

Las estrategias de los grupos GLBT, como con todas las innovaciones, ni son infalibles ni inmunes a la crítica. Existe una contradicción inherente, por ejemplo, en un movimiento que lucha por la igualdad y de manera simultanea se fía de las categorías de estatus de estar al día y de ser cosmopolita, para mencionar apenas uno de los problemas. No es completamente claro si todas estas estrategias son especialmente impactantes o apropiadas para las comunidades con bajos ingresos. Sin duda, los filósofos cuentan con amplio material aquí para el debate en los años por venir.

Pero no hay duda de que los grupos GLBT están emergiendo como las superestrellas de la política. Sus formas de aproximación están teniendo éxito en formas inesperadas, en especial considerando las probabilidades en su contra. Los grupos GLBT no ganarán todas sus batallas, pero ya han revolucionado la forma en que tenemos que pensar sobre la contienda efectiva en las democracias del siglo XXI. Como en tantos otros dominios, las personas GLBT en la política han probado ser, una vez más, quienes marcan las tendencias que hacen época.

Originally published in:
http://www.americasquarterly.org/gay-rights-Latin-America

Fuente: Corrales, Javier & Mario Pecheny, eds. 2010.

The Politics of Sexuality in Latin America: a Reader on Lesbian, Gay, Bisexual and Transgender Rights.

University of Pittsburgh Press.

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