Colaboradores
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Alessia Valenza, ILGA-Asia |
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¿Cómo son los escenarios que cobijan la inferioridad social de la diversidad sexual y cómo se modifican? Son preguntas que lesbianas, bisexuales, la comunidad LTGBI se han formulado. Sus respuestas- en el ámbito de la educación- han configurado algunas de las acciones y reflexiones que acá se describen.
Homofobia y heterosexualidad
Toli Hernández
Activista lesbiana
ILGALAC
El currículum, arraigado en el modelo sexo/género, en principios morales cristianos, en criterios médicos sobre sexualidad y en la criminalización de las sujetos que no coinciden con el sentido común heterosexual, produce sujetos-sujetas heteronormalizados. Así se preserva el regimen heterosexual y la opresión de quienes no son coincidentes con éste.
El currículum sintetiza la identidad nacional y reproduce los elementos culturales legitimados por ésta. Dicha síntesis no incorpora a la diversidad sexual. El currículum, por tanto, es instrumento que reproduce las ubicaciones sociales de inferioridad de la mujer y también de lésbicas, trans, gays, bisexuales. Lo anterior- que fija las cualidades que connotan ser mujer u hombre- se sostiene fundamentalmente en la reproducción de las matrices culturales judeo cristianas y en rituales pedagógicos de masculinización o feminización a nivel de currículum explícito y oculto.
¿Cómo son los escenarios que cobijan la inferioridad social de la diversidad sexual y cómo se modifican? Son preguntas que lesbianas, bisexuales, la comunidad LTGBI se han formulado. Sus respuestas- en el ámbito de la educación- han configurado algunas de las acciones y reflexiones que acá se describen.
Discriminación y escuela en LAC
De acuerdo al informe de ILGALAC “Lesbofobia, Transfobia, homofobia, Bifobia en LAC”, pese a que existen algunos avances en materia de derechos humanos, aún existen países en donde se penaliza la homosexualidad. En Chile la edad de consentimiento de las prácticas sexuales varía entre homosexualidad y heterosexualidad; trece de quince estados de la comunidad del caribe penalizan con cárcel - que puede llegar hasta la cadena perpetua - las prácticas sexuales entre personas del mismo sexo; veintiseis países no poseen leyes en contra la discriminación - Perú la promulgó en el 2007, pero dicha Ley de Igualdad de Oportunidades no incorporó orientación sexual. Inolvidable es indicar que en muchas ocasiones se sanciona basado en la moral y las buenas costumbres lo que transgrede la objetividad de la ley, en tanto, se penalizan actos basados en códigos valorativos morales que no vulneran bienes jurídicos; sucede en Chile con el artículo 373 o los Códigos de Falta o Contravencionales existentes en 10 provincias argentinas.
La escuela paradójicamente prepara para el futuro y vive en el pasado. Su reticencia a abordar temas relacionados con sexualidad, derechos sexuales y/o diversidad sexual - fuertemente influenciada por discursos conservadores- lo confirma. Diversos países de LAC – vale enunciar- contemplan asignaturas como Religión en sus mallas curriculares.
Lo indicado propicia bullying escolar a lesbianas, bisexuales, trans, gays intersex. Así se vulneran derechos de docentes a través del despido; de estudiantes a través de expulsiones o recomendaciones de cambio de ambiente escolar que incrementan las tasas de deserción educativa.
Algunas organizaciones de ILGALAC se han agrupado a través de la RED GALELAC para generar transformaciones en el campo descrito. APROFA, COLOMBIA DIVERSA, ISIG, ABGLT, entre otras, desde 2008 han iniciado un proceso que intenta profundizar la coherencia entre las intervenciones que se desarrollan y las necesidades, exigencias y desafíos educativos de la diversidad sexual.
En el 2008 GALELAC aplica una Quick Scan en 16 países a representantes civiles con experticias en el tema y con trabajo acreditado en el marco de la educación. Entre estos países se cuentan Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay, Venezuela
Los resultados obtenidos- que dan cuenta del escenario educación/diversidad sexual- se describen a continuación:
Esta primera indagación facilitó que GALELAC iniciara un proceso de investigación/acción en Chile, Perú y Colombia, basado en el diseño y ejecución de las siguientes actividades generales:
Educación y diversidad sexual en Chile
La Reforma Educacional, que comienza a implementarse en 1996, promueve el respeto a la diversidad como un principio fundamental y enfatiza una conducta tolerante, frente a ésta. La tolerancia, cuyo significado transita desde, “cultivar el respeto y consideración a opiniones o prácticas, aunque parezcan repugnantes” a “Sufrir, llevar con paciencia”, “Permitir algo que no se tiene por lícito, sin aprobarlo expresamente”, Respetar las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias”, anuncia en este deambular lingüístico, la existencia de identidades más valiosas que otras, anticipando negociaciones políticas que no aminorarán sustancialmente las posiciones de inferioridad económica, social y política a las que han sido relegadas y en donde su invisibilidad curricular juega un papel trascendental. Vale decir en este contexto que el principio de tolerancia promovido por la Reforma Educacional ha sido claramente dirigido a minimizar los impactos de la exclusión de grupos indígenas. La implementación del Programa de Educación Intercultural Bilingüe, es prueba de ello. El territorio mapuche militarizado, la aplicación de la ley antiterrorista indígenas la pérdida significativa del idioma de origen que trastoca la vida de las mujeres indígenas es prueba de su ineficiencia y del enfoque monocultural que se refuerza.
De este modo quedan en evidencia los limitados contenidos del concepto de interculturalidad.
En “Normalización de las prácticas docentes y su relación con el Sistema de Medición de la Calidad de la Educación-SIMCE” [Hernández Iris, Tesis de grado para acceder al grado de Magíster en Educación, Universidad de Santiago, 2004] investigación desarrollada en cinco colegios públicos de la región metropolitana, se concluye que: “La normalización de las prácticas pedagógicas a raíz del SIMCE perpetúa las diferencias entre los géneros. El SIMCE enfatiza la importancia de algunos conocimientos y aprendizajes por sobre otros. Dichos conocimientos y aprendizajes se refieren a los que son ubicados por las docentes, en los de tipo humanista/científico y en los de tipo artístico/valórico/deportivos. Será en este segundo grupo, en donde se inscriben las temáticas relacionadas con sexualidad, lo que inhibe el cuestionamiento del modelo sexo/género invisibilizando temas que incorporan a la diversidad sexual no heterosexual (...)"
El concepto de equidad de género apunta a erradicar la desigualdad y las prácticas discriminatorias entre mujeres y hombres. [Agenda ministerial para le equidad de Género 2006-2010 www.sernam.cl, 2006] Abordadas desde el enfoque de "Igualdad de Oportunidades", se busca asegurar y ofrecer oportunidades equitativas a mujeres y hombres, de tal forma que puedan desarrollarse y ser parte de los beneficios del desarrollo nacional en forma igualitaria. La relación entre hombres y mujeres, es por tanto, lo que está al centro del enfoque de género del gobierno, que idealmente debería ser parte de los aprendizajes de desarrollo transversal en las escuelas. La institucionalización del género y su puesta en la escena educativa -escasa por impactos del SIMCE- reproduce códigos que ponen en su centro a la mujer como su sujeta política, lo que aporta a avanzar plausiblemente en la erradicación de su desigualdad, pero a su vez también aporta a la invisibilización de la existencia y especificidades de lesbianas, trans, bisexuales y gays y al no cuestionamiento de los procesos de heteronormatividad.
El enfoque de género gesta un proceso reivindicativo, en el marco de la posición que ocupa la mujer en el modelo sexo/género, lo que refuerza las estructuras sociales, como condición de acceso y pertenencia a la ciudadanía, fortaleciendo la ideología de las políticas de igualdad, lo que también es una lógica asumida por los grupos políticos LTGB. En el estudio “Prejuicios y conocimientos sobre orientación sexual e identidad de género en establecimientos educacionales de la región metropolitana” de MOVILH se indaga - entre otros aspectos- en torno a las conductas de tolerancia hacia el matrimonio homosexual y la adopción de hijos / as. Dicha situación puede aportar al no cuestionamiento y a enmascarar la violencia propia de las estructuras de la heterosexualidad, en particular, de las estructuras conyugales y familiares.
En este contexto las experiencias educativas provenientes desde el feminismo, no logran construir un diálogo permanente y han abordado la diversidad sexual desde apartados relacionados con Identidad y Tolerancia. Esto se observa con claridad en trabajos como “Cambio de Piel” [Grau Olga, “Cambio de Piel”. Fundación La Morada, 1997] una - de todas formas- pertinente propuesta pedagógica curricular. No existen intervenciones difundidas en el ámbito de la educación formal, desarrolladas por organizaciones lésbicas feministas, así como tampoco existen intervenciones de este tipo, gestadas por organizaciones trans.
Todo lo indicado remite a la diversidad sexual a categorías fijas que han facilitado el tránsito lésbico y gay por caminos de integración que profundizan en la reproducción de modelos binarios cuyo referente claramente es la heterosexualidad capitalista.
En el 2004 el 68% de padres, el 79% de alumnas y el 81% de docentes indican su desacuerdo con que gays y lesbianas oculten su identidad. En el 2008 se establece en la región metropolitana que el 63% de estudiantes, 54% de apoderadas y el 40% de docentes no se sienten preparados para abordar temas relacionados con homosexualidad y/o transexualidad, pese a que la mayoría conoce a alguna lesbiana, trans, bisexual, gay, intersex y casos de bullying escolar. Así los estudios han comprobado entre otros que la violencia afecta a la población LTGBI y que no existe preparación docente para abordar dicha discriminación.
El estigma y discriminación- en colusión con un principio de tolerancia que productiviza la exclusión a través de la institucionalización de la diversidad- concluye en el desarrollo de un enfoque “intercultural” limitado; de la reproducción de un enfoque de género binario y en la ausencia de un enfoque de derechos humanos que se enfatice desde la educación. El escenario pedagógico descrito someramente y regulado por las exigencias de SIMCE; la falta de participación ciudadana; así como la no legitimidad de los saberes de quienes no son heterosexuales y el planteamiento hegemónico de objetivos valóricos limita la pertinencia cultural de las intervenciones preservándose de este modo las mismas ubicaciones sociales y curriculares para las identidades no heterosexuales.
Palabras finales o consideraciones para la acción.
A continuación algunas indicaciones a considerar para desarrollar trabajo educativo relacionado con diversidad sexual. Esto surge desde el análisis de la realidad y las experiencias concretas que la han intervenido:
Enfatizo- finalmente- que la presencia de voces LTGBI- que han traficado su saber de modo permanente- facilitarán las sinergias culturales, que redundarán en la desestabilización de las construcciones educativas monoculturales y en la deconstrucción de la sujeta curricular de la sexualidad educativa de la reproducción. Esto facilitará la constitución de un escenario más propicio para la interculturalidad y sus fragmentarios entramados identitarios.
Bibliografía
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