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O.N.U 2004 - Declaración de organización no gubern

in ARGENTINA, 18/05/2004

Para los intersexuales, la mutilación crea un estado permanente de violación de los derechos humanos y de inhumanidad.

Discurso dado por Mauro Cabral (Argentina)

La intersexualidad y los Derechos Humanos (Artículo Décimo, Derechos Económicos, Sociales y Culturales).

Esta Comisión oirá muchísimo sobre la discriminación basada en la orientación sexual y la identidad de género. Quiero contaros cómo los prejuicios sobre cómo determinar el sexo o el género de los cuerpos pueden llevar a la mutilación quirúrgica de niños.

El propósito de mis palabras es introducir el problema de la intersexualidad en el contexto del derecho a la salud. La intersexualidad es un cajón de sastre que describe una amplia gama de situaciones en que los órganos genitales no se corresponden con los actuales estereotipos sociales, culturales y políticos. Para la medicina occidental somos personas con unos órganos genitales ambiguos, indefinidos, deformes o patológicos. Para el movimiento internacional intersexual y sus aliados en el campo de los Derechos Humanos, los intersexuales somos personas cuyos genitales difieren de los estereotipos masculino o femenino, sin que tal diferencia en la apariencia de los genitales implique una malformación innata o patológica.

Diversos estudios llevados a cabo por expertos de todo el mundo establecen que al menos una de cada dos mil o dos mil quinientas personas nace con genitales que se diferencian de los estereotipos bien por su aspecto o funcionalidad. A muchas de esas personas se las someterá a cirugía orientada a normalizar cosméticamente y corregir sus órganos genitales, muy poco después de nace, durante la infancia o incluso en la adolescencia. Hace falta decir, desde el principio, que esas intervenciones quirúrgicas están de más y mutilan el cuerpo.

Según los criterios médicos actuales de tratamiento, las niñas que nacen con un clítoris más grande que el del estereotipo genital femenino son sometidas a clitoridectomías normalizadoras; los niños cuyo pene es más pequeño que el del estereotipo genital masculino son sometidos a cirugía, demasiado a menudo para convertirlos en niñas, porque su cuerpo contradice los estereotipos sobre los órganos genitales masculinos.

En general a los intersexuales no se nos informa sobre la operaciones que nos han hecho durante la infancia, o recibimos información engañosa. No tenemos a menudo acceso a nuestros historiales médicos: se ocultan o se destruyen. Estas operaciones que mutilan, dirigidas a transformar los cuerpos intersexuales en aceptados culturalmente, violan nuestra autonomía de decisión, así como la integridad de nuestro cuerpo. Los intersexuales no tenemos acceso a un consentimiento previo informado sobre intervenciones que deciden no sólo sobre nuestro género legal, sino también sobre la forma de nuestro cuerpo y la sensibilidad de nuestra carne. El secreto médico también viola nuestro derecho de identidad, nuestro derecho sobre nuestra historia personal y sobre nuestra condición de sujetos a quienes se les deben respetar sus derechos humanos, protagonistas y no víctimas de nuestra propia historia. La mutilación genital en niños intersexuales daña la sensibilidad genital de manera irreversible; causa trauma post-operatorio y la interiorización de prejuicios brutales que niegan o estigmatizan la diversidad que el cuerpo humano muestra de hecho.

En el actual tratamiento médico de la intersexualidad, la discriminación basada en la identidad y la expresión de género tropieza con la discriminación basada en la orientación sexual. El sexismo se tropieza con la homofobia. La variación en los órganos genitales no puede justificar, bajo ningún pretexto, las jerarquías éticas y políticas: no puede justificar la mutilación, porque nunca normaliza, sino todo lo contrario. Para nosotros, la mutilación crea un permanente estado de violación de los derechos humanos e inhumanidad.

A la luz de lo que significa el derecho a la salud, abogamos por una revisión de las prácticas médicas en relación con la intersexualidad y la adopción de medidas concretas para eliminar la mutilación genital en niños intersexuales.

Mauro Cabral (Argentina)

Traducción de César González.

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